Salgado Pumar, Domingo-Jovino

Domingo Jovino Salgado Pumar

Sacerdote (1928-1015)

Nacimiento: San Pedro de Maus (Orense), 6 de septiembre de 1928
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1950
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1959
Defunción: León, 14 de junio de 2015

Nació Domingo-Jovino en San Pedro de Maus, una feligresía de la diócesis y provincia de Orense. En el bautismo recibió el nombre de Jovino, y así era llamado por cuantos le conocieron de niño, pero cambió después su nombre por el de Domingo. Sus padres fueron Pedro Salgado y Corona Pumar, un matrimonio honrado y de sanas costumbres religiosas (en la familia había un pariente sacerdote y dos religiosas). Tuvieron cuatro hijos, Jovino era el tercero de los hermanos. Los padres no gozaban de buena salud y murieron prematuramente, cuando Jovino contaba solo 9 años. Hasta los 18 años vivió en Maus, colaborando duramente en las faenas agrícolas y ganaderas de la familia.

En 1946 ingresó en el aspirantado adjunto al colegio de Santander y pasó después a Astudillo y Arévalo. En 1949 comenzó su noviciado en Mohernando, donde profesó el 16 de agosto del año santo 1950. Cursó los estudios de filosofía en el colegio de San Fernando de Madrid y al terminarlos fue destinado a hacer el trienio práctico al colegio de María Auxiliadora de Salamanca. Desde entonces fue llamado Domingo. Terminado el trienio, pasó a Carabanchel Alto para realizar los estudios de teología. Fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1959. Aprovechando los veranos había sacado la carrera de Magisterio.

Su ministerio sacerdotal lo ejerció en muchos colegios, casi siempre con estancias de corta duración, debido sobre todo a su delicada salud: Madrid-Santo Domingo Savio (1959-1960), Bilbao-Deusto (1960-1961); León-Huérfanos de Ferroviarios (1961-1962); Universidad Laboral de Zamora (1962-1963); colegio San Juan Bosco de La Coruña (1963-1973); seminario salesiano de Cambados (1973-1974); colegio de Avilés (1974-1976); colegio de Orense (1976-1977); y colegio de María Auxiliadora en Vigo (1977-2013).

En tan variados destinos dejó siempre tras sí una huella de profesor competente, pedagógico y preocupado por cada alumno, especialmente por los más necesitados. Era muy creativo y no se reservaba tiempo para sí, empleando mucho de su tiempo en la asistencia y el acompañamiento de los alumnos. Se distinguía especialmente en la celebración de la eucaristía. Sus homilías, siempre bien preparadas, eran cosecha de un hombre inteligente: breves, cercanas, adaptadas a las circunstancias, agradables.

La muerte de su hermana Manuela, Hija de María Auxiliadora, le afectó muy fuertemente y su salud, ya delicada, comenzó a decaer inexorablemente. Dejó de hacer una sana alimentación. Su conciencia no le permitía tomar alimentos de origen animal, pues «Dios no creó los animales para alimento de los humanos». Sus platos favoritos eran la legumbre y la verdura. En un accidente de automóvil sufrió la rotura de un brazo. En sus últimos años se apoderó de él la enfermedad del Parkinson. A todo esto se añadía una importante insuficiencia pulmonar. Estando así las cosas, no hubo más remedio que trasladarlo, contra su voluntad, a la casa salesiana de enfermos de León, en la que ingresó el 12 de junio de 2013.

A pesar de los cuidados esmerados, delicados y cariñosos con que fue tratado, tuvo muchas dificultades para asumir su situación y colaborar en su mejoría. Había perdido la memoria y nada le hacía sentir estímulo para vivir. Después de una caída, tuvo que ser llevado al Hospital San Isidro de León y allí murió el día 14 de junio de 2015, a los 86 años de edad.