Estanislao Bochenek Adamczyk
Coadjutor (1915-1994)
Nacimiento: Trzycierz-Cracovia (Polonia), 10 de mayo de 1915
Profesión religiosa: Czerwnsk (Polonia), 1 de agosto de 1936
Defunción: Bilbao, 10 de julio de 1994
Don Estanis como fue conocido entre nosotros, nació en el pueblecito polaco de Trzycierz, región de Cracovia, muy cerca del lugar de origen de Karol Wojtyla, san Juan Pablo II.
Terminada la primera enseñanza, sus padres le enviaron al colegio salesiano de Oswecim (Auschwizt), donde se cursaba la enseñanza profesional y el bachillerato técnico. Escogió la especialidad de la madera. Profesó el 1 de agosto de 1936. Pasado algún tiempo, el provincial le propuso ingresar en la escuela de arquitectura de Cracovia. Al comenzar la invasión alemana tuvo que huir a Italia, aunque por poco tiempo, pues don Pedro Berruti, prefecto general de la Congregación Salesiana, le destinó a Bilbao.
En 1941 ya funcionaban en Deusto dos talleres, el de electricidad y el de mecánica, en locales provisionales. Los verdaderos talleres los tenían requisados los militares. Poco tiempo después, comenzó el tercer taller montado por don Estanis en una rinconera detrás de la iglesia. La especialidad era carpintería. En 1945, los alumnos internos llegaban a 200. Para distraer las largas tardes de los domingos y días festivos, se representaban obras de teatro y zarzuelas, y para amenizar los entreactos, se compró una pequeña orquesta de 10-12 instrumentos en la que don Estanis tocaba con maestría el saxo y la armónica.
Muy dotado para el dibujo y la geometría descriptiva, don Estanis cambió varias veces de ocupación para atender a las necesidades de la escuela. Primero fue carpintero-ebanista, después lo transformó en taller de modelistería mecánica. En poco tiempo preparó alumnos tan bien formados, que tomaron parte en concursos internacionales en Alemania y Japón, en los que obtuvieron grandes éxitos, incluso, en algunas ocasiones, los primeros premios.
Con los años, don Estanis ya no podía pasar muchas horas de pie, por lo que creyó oportuno pasar al taller de delineación. Desde entonces impartió con competencia y tesón las clases de dibujo técnico a mecánicos y electricistas hasta que llegó la hora de la jubilación.
Muy preparado técnicamente y muy sacrificado en el trabajo, era también un hombre muy piadoso y puntual a las prácticas de piedad, muy devoto de la Virgen, de su Auxiliadora, y amante del Papa. Fue siempre muy respetado y querido por los antiguos alumnos, que consiguieron para él la insignia de oro de la asociación.
Una tarde del mes de junio de 1994, sufrió un infarto que se repetiría algunos días más tarde, a consecuencias del cual falleció el día 10 de julio, a las 6.30 de la mañana. Había cumplido 79 años de edad.