José María Enseñat Daura
Sacerdote (1911-1974)
Nacimiento: Balaguer (Lérida), 29 de junio de 1911
Profesión religiosa: Sarrià, 6 de agosto de 1928
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 22 de junio de 1947
Defunción: Tibidabo, 11 de junio de 1974
Nació en Balaguer (Lérida) el 29 de junio de 1911. Tras haber conocido a los salesianos por unos familiares, entró con 15 años en Sarrià como aspirante. Allí mismo inició el noviciado, culminándolo el 6 de agosto de 1928 con la profesión religiosa como coadjutor.
Trabajó en Sarrià, principalmente ayudando en la administración y en el santuario de María Auxiliadora, demostrando gran celo apostólico y profundo amor a los jóvenes. La prueba mayor la dio en las circunstancias extraordinarias de la Guerra Civil, cuando arriesgó su vida por quedarse a atender a los alumnos del colegio, con el permiso de los milicianos. Más tarde tuvo que esconderse en casa de unos parientes en Artesa de Segre (Lérida), donde fue detenido y preso en la cárcel modelo de Barcelona. Allí maduró su vocación sacerdotal.
Terminada la guerra, hizo el noviciado y tomó la sotana en Sant Vicenç dels Horts el 29 de octubre de 1941. Allí alternó el cargo de asistente con sus estudios de filosofía. Los de teología los hizo en Carabanchel Alto. Fue ordenado sacerdote el 22 de junio de 1947.
Su primer destino fue la casa de Pamplona, de la que fue sucesivamente consejero, catequista y director, y donde trabajó ampliamente por la promoción vocacional y en la difusión de la devoción a María Auxiliadora por toda Navarra.
Luego pasó a Sarrià como director, destacando su entusiasmo y dinamismo por la formación de los jóvenes, especialmente los vocacionables. Posteriormente fue primer director de los Hogares Mundet, obra de la diputación provincial confiada entonces a los salesianos. Supo ganarse la amistad y confianza de los jóvenes, entre los cuales procuraba encontrarse siempre que sus ocupaciones se lo permitían, granjeándose el cariño de todos. Obtuvo la Medalla de Plata de la provincia de Barcelona.
A continuación, fue destinado al Tibidabo, como director y párroco; el 22 de junio de 1968 consiguió que la Adoración Nocturna fuera nacional y perpetua. Murió allí mismo el 11 de junio de 1974, a los 63 años de edad.
Don José Enseñat fue un hombre de Dios a toda prueba, de profunda piedad, era todo corazón, amable, austero y profundamente salesiano. Vivió su vocación salesiana y sacerdotal con una total entrega; destacó su cariño por la Congregación, por las vocaciones, el celo por María Auxiliadora y el Sagrado Corazón de Jesús.