Sanz Casado, Francisco

Francisco Sanz Casado

Coadjutor (1924-1969)

Nacimiento: Martín Muñoz de la Dehesa (Segovia), 9 de marzo de 1924
Profesión religiosa: Martí-Codolar, 16 de agosto de 1950
Defunción: Mataró, 29 de enero de 1969

Nació en Martín Muñoz de la Dehesa (Segovia) el 9 de marzo de 1924. Hijo de una numerosa familia, a los 15 años se trasladó a Barcelona para trabajar. Conoció a varios salesianos y así brotó su vocación.

Tenía 25 años cuando inició el noviciado en Martí-Codolar. Constituyó para él un motivo de gran alegría este paso de su vida. Desde aquel año empezó su amor a María Auxiliadora y la gran alegría de sentirse entre tantos hermanos. Hizo su primera profesión el 16 de agosto de 1950. Fue enviado después como cocinero de Martí-Codolar, que en aquel curso era al mismo tiempo noviciado y estudiantado teológico.

Allí empezó a darse a conocer por su optimismo, su alegría y su gran entrega al trabajo. Don Basilio lo retrata así: «Era esbelto, tez morena, cabello ondulado negro y espeso, ojos grandes y claros, ancha frente, sonrisa apagada. Parco en palabra. Halo de inocente».

En 1957 fue destinado a la cocina de Mataró para sustituir al venerado señor Mas, cocinero del colegio que lo había sido desde el año de su fundación en 1905. También aquí fue siempre el hermano servicial y alegre de sus años del teologado que todos admiraban. Continuó en su cargo hasta 1966, en que una bronquitis crónica le apartó de su trabajo. Aquella fuerte constitución física tuvo al fin que ceder a la terrible enfermedad que poco a poco fue agotando sus fuerzas.

Fueron tres largos años de mucho sufrimiento, en los que se pudo admirar su resignación y su capacidad de soportar las graves crisis de sus dolencias. Rezaba diariamente las tres partes del rosario y en los momentos de ahogo, pronunciaba continuamente pequeñas jaculatorias.

Si siempre fue un hombre cordial, sensible a toda muestra de afecto, esto se acentuó en el curso de su enfermedad. Y cuando en los períodos de mejoría podía hacer alguna cosa, se sentía feliz.

Así continuó hasta que, ante el agravamiento de su estado, fue internado en una clínica, donde el día 29 de enero de 1969 un ataque al corazón le ocasionó la muerte. Estaba en la flor de la edad y se fue con el cariño y la admiración de cuantos le conocieron y trataron. Tenía 44 años.