Alberich Sotomayor, Emilio

Emilio Alberich Sotomayor

Sacerdote (1933-2022)

Nacimiento: Algeciras (Cádiz), 16 de enero de 1933
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1959
Ordenación sacerdotal: Turín, 11 de febrero de 1960
Defunción: Sevilla, 9 de septiembre de 2022

Emilio nació en Algeciras (Cádiz) el 16 de enero de 1933. Hizo el noviciado en San José del Valle, donde profesó el 16 de agosto de 1949. Después de un año de estudiante en Utrera-Consolación (1949-50) pasó al Pontificio Ateneo Salesiano (PAS) de Turín, instalado en aquellos años en el Instituto Salesiano de Rebaudengo, alcanzando la Licenciatura en Filosofía (1950-1953). El tirocinio lo realizó en Utrera (1953-1956). Marchó de nuevo al PAS de Turín-La Crocetta, donde se licenció en Teología en 1960. En Turín recibió la ordenación sacerdotal el 11 de febrero de 1960 en la Basílica de María Auxiliadora, de manos del cardenal Fossati.

Habiéndose trasladado el PAS a Roma, Emilio frecuentó allí la Facultad de Pedagogía, doctorándose en la especialidad de Catequética en 1962. De vuelta a España ejerció su labor pastoral en los estudiantados teológicos de Posadas (1962-1963) y Sanlúcar la Mayor (1963-1964). Dada su gran preparación, la gran capacidad intelectual y la claridad de su exposición, fue llamado a desempeñar su docencia en la Facultad de Ciencias de la Educación, en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma (UPS), en la que permaneció, como profesor muy estimado, hasta su jubilación. Fue Director del Instituto de Catequética de 1974 a 1977 y de 1986 a 1989, y Decano de dicha facultad de 1989 a 1995.

Cumplida la edad de jubilación, volvió a España como formador en Sevilla-Teologado (2005-2012), y en Sevilla-Trinidad durante estos últimos diez años. Fue Presidente del «Équipe Européene de Catéchése» (1974-1978 y 1994-1998) y en 2007 fue nombrado Presidente de la Asociación Española de Catequetas. Es autor de numerosos libros y artículos sobre catequesis.

Los últimos tiempos, ya muy deteriorado de salud, los pasó en la Residencia Don Pedro Ricaldone de Sevilla, donde ha fallecido. Tenía 89 años de edad, y había cumplido los 73 de salesiano y los 62 de sacerdote.

Emilio Alberich ha dejado un recuerdo muy profundo por sus enseñanzas, por su sencillez, por su trato siempre afable y cordial. Ha sido un salesiano que se hacía querer, piadoso, muy inteligente y muy trabajador.

El funeral tuvo lugar en la Basílica de María Auxiliadora de Sevilla y su cuerpo ha sido incinerado.