Araiz Churio, Pedro

Pedro Araiz Churio

Sacerdote (1928-2018)

Nacimiento: Pamplona, 29 de junio de 1928
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), 22 de diciembre de 1946
Ordenación sacerdotal: Barcelona-Martí-Codolar, 29 de junio de 1961
Defunción: El Campello (Alicante), 31 de agosto de 2018

Pedro nació en la calle Mayor de Pamplona, el 29 de junio de 1928. Fue su madre Margarita (como la de Don Bosco) y su padre, Bautista, de oficio panadero. Ejemplar matrimonio de profunda fe cristiana, fundaron una familia numerosa de ocho hijos, cuatro de los cuales entregaron a Don Bosco: tres sacerdotes (Pedro, Luis y Bautista) y una Hija de María Auxiliadora (Dolores, su única hija).

Siendo alumno del colegio salesiano de Pamplona, secundó la llamada de Dios a los 11 años y marchó al aspirantado de Huesca-calle Heredia, y después al de Sant Vicenç dels Horts. Allí mismo comenzó el noviciado y allí se desvelaron ya sus problemas de salud, que le hicieron retrasar la profesión hasta el 22 de diciembre de 1946.

Los estudios de filosofía los hizo en Gerona (1946-1948) y el trienio en El Campello. De nuevo motivos de salud le obligaron a hacer los estudios de teología en diversas etapas (1952-1954; 1956-1958; 1960-1961), todos ellos en Martí-Codolar. Se ordenó sacerdote en Martí-Codolar el 29 de junio de 1961.

“Tengo que reconocer –escribe– que me costó hacerme salesiano. Cuando iba a empezar el noviciado quisieron los superiores enviarme a casa a ver si se reponía mi salud. Había sufrido dos graves operaciones quirúrgicas que me dejaron secuelas de por vida. Pero Don Bosco me tenía bien amarrado y no me fui. Al acabar el noviciado, los informes médicos no eran nada favorables y tuve que alargar esa etapa, pero al final profesé como salesiano… Siendo estudiante de teología tuve problemas con los riñones, que me hicieron alargar los estudios durante cinco años. Pero la mala hierba nunca muere, a pesar de mis diez operaciones renales. He podido ir tirando con mi mala salud de hierro. Tras los dos años de estancia en Valencia, recuperándome, volví a Martí-Codolar para terminar mis estudios de teología”.

Ya sacerdote, desarrolló su actividad pastoral en Valencia-San Antonio Abad (1961-1962), Cabezo de Torres (1962-1990), Alicante-parroquia María Auxiliadora (1990-1994) y nuevamente en Cabezo de Torres (1994-2013). En 2013 ingresó en la Casa de Salud de El Campello, donde falleció el 31 de agosto de 2018. Pedro había cumplido 90 años el 29 de junio, 71 años de salesiano y 57 de sacerdote.

En la parroquia san Juan Bosco de El Campello se celebró una misa presidida por el director de la casa, don Francisco Vázquez, acompañado de un buen número salesianos, Hijas de María Auxiliadora, miembros de ADMA de El Campello y amigos de la obra. Al terminar sus restos mortales fueron trasladados a la iglesia del colegio salesiano de Cabezo de Torres-Murcia, donde en la iglesia repleta de gente se celebró el solemne funeral por su eterno descanso, presidido por el señor inspector, don Ángel Asurmendi, que en su homilía destacó la bondad de don Pedro, su sencillez, amabilidad y simpatía, así como su sensibilidad a las situaciones y necesidades de los pobres y enfermos. El pueblo de Cabezo, al que entregó 47 años de su vida, acogió con emocionados aplausos sus restos mortales, secundando el expreso deseo de Pedro de ser enterrado entre las buenas gentes de Cabezo.

El pueblo de Cabezo quiso reconocer el amor y cariño que puso en su largo y generoso trabajo en favor de sus gentes a lo largo de sus 47 años y quiso saldar esa deuda dedicando una calle a su memoria.