Arnau Prat, Sebastián

Sebastián Arnau Prat

Sacerdote (1918-1994)

Nacimiento: Sant Feliu de Pallerols (Gerona), 24 de noviembre de 1918
Profesión religiosa: Gerona, 2 de febrero de 1941
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 3 de julio de 1949
Defunción: Alcoy, 3 de febrero de 1994

Nació el 24 de noviembre de 1918 en Sant Feliu de Pallerols (Gerona). Después de unos años como alumno del colegio salesiano de Gerona, inició el aspirantado en el Tibidabo y lo completó en Sant Vicenç dels Horts (1932-1936).

Tras la Guerra Civil, en Gerona hace el noviciado, profesa el 2 de febrero de 1941, y allí mismo cursa los estudios de filosofía. Realiza el trienio en Alcoy y El Campello. Estudia teología en Carabanchel Alto, y es ordenado sacerdote en Madrid el 3 de julio de 1949.

Ya sacerdote, trabaja en Mataró, El Campello y Rocafort. En 1957 comienza su servicio de director en diversas casas: Zaragoza, Alcoy-San Vicente y Alicante. Asume después el cargo de ecónomo inspectorial durante cuatro años y, tras un año como director de la escuela sindical San Vicente Ferrer de Valencia, es destinado a Burriana y finalmente a Alcoy-San Vicente, donde fallece el 3 de febrero de 1994.

Al solicitar a su madre permiso para iniciar el noviciado, esta le responde por escrito afirmativamente y le da, además, consejos en los que encontramos, como anticipo, los rasgos fundamentales que marcaron la vida de don Sebastián: «Sé un verdadero servidor de María Auxiliadora». Orgulloso de haber nacido un día 24, su amor a María Auxiliadora fue sin lugar a dudas el rasgo que más identificaba a don Sebastián como salesiano. Gran devoto e impulsor de su devoción, el mes de mayo, las fiestas de la Virgen eran momentos profundamente vividos por él. Fue en sus últimos días fiel guardián del santuario de María Auxiliadora de Alcoy. «Sé un buen seguidor de Don Bosco». Dedicó sus 53 años de profesión a la misión que en cada momento le encomendó la Congregación, en cargos de gran responsabilidad. «Aprovecha el tiempo trabajando para dar gloria a Dios». Don Sebastián fue un hombre entusiasta y emprendedor y supo dar cauce a interesantes iniciativas. Promovió en Alcoy la remodelación del colegio, se adquirieron los terrenos para su ampliación y dio paso a las inquietudes de los antiguos alumnos, con la creación del Banco de Sangre María Auxiliadora y la refundación de la Filà Alcodians. Posteriormente, en Alicante, apoyó a los antiguos alumnos en la creación de la Hermandad de la Santa Cena, cuyo magnífico paso procesionó por primera vez en la Semana Santa de Alicante de 1963.

«Sé siempre muy bueno, muy fervoroso, muy obediente a tus superiores, sé un buen sacerdote». Durante 45 años vivió su ministerio sacerdotal, alimentándolo con la oración continua, la celebración diaria de la eucaristía, siempre disponible para impartir el sacramento de la penitencia en el confesionario.

Su partida de entre nosotros fue rápida. Tras una operación de vesícula, de la que se repuso totalmente, le sobrevino un problema respiratorio que resultó ser un infarto agudo de corazón que rápidamente le ocasionó la muerte, el día 3 de febrero de 1994, a los 75 años de edad. Sus funerales, en el santuario de María Auxiliadora de Alcoy, presididos por el señor inspector y más de 60 sacerdotes salesianos, con el templo repleto de fieles, fueron una clara demostración del aprecio y cariño de todos hacia la persona de don Sebastián.