Atzeni Podda, Francisco

Francisco Atzeni Podda

Sacerdote (1851-1932)

Nacimiento: Nurallao (Cerdeña), 2 de mayo de 1851
Profesión religiosa: San Benigno Canavese (Ivrea-Turín), 13 de agosto de 1880
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 7 de junio de 1884
Defunción: Utrera, 18 de enero de 1932

Nació el 2 de mayo de 1851 en Nurallao (Cerdeña), antiguo reino sardopiamontés. Aunque albergaba deseos de ser sacerdote, no comenzó los estudios hasta ser admitido por el mismo Don Bosco en el Oratorio de Turín el 6 de mayo de 1878. Demostró excelentes cualidades de memoria e ingenio, por lo que realizó rápidos progresos. Al año siguiente pasó al noviciado de San Benigno Canavese y emitió los votos perpetuos el 13 de agosto de 1880, en manos del mismo Don Bosco.

El 16 de febrero de 1881, como miembro del primer grupo de salesianos que el fundador envió a España, llega a Utrera, dirigido por don Juan Branda para iniciar la obra salesiana en esas tierras. Al ser el único clérigo, multiplicaba sus esfuerzos pastorales, al mismo tiempo que aprendía la lengua de Cervantes. Conservó los avatares de estos primeros momentos en unos cuadernillos que dejan constancia de noticias preciosas sobre los orígenes salesianos en España.

Culmina sus estudios teológicos con la ordenación sacerdotal el 7 de junio de 1884 en Sevilla, convirtiéndose así en el primer salesiano que recibía el sacerdocio en tierras españolas. Durante 10 años desarrolla su labor en Utrera, donde es llamado, «Pae Curro».

En 1891, junto al clérigo Pedro Ricaldone, más tarde inspector y Rector Mayor, fundan en Sevilla, en terrenos de un exconvento trinitario, la primera presencia salesiana en la capital andaluza. El verano de 1892 comienza el oratorio festivo, que se transformará en las escuelas de artes y oficios y, más tarde, en la casa inspectorial de la bética (1902).

En 1897 es enviado como director a fundar la casa de Écija y, tras un bienio de trabajo, marcha a abrir la casa de Ciutadella. Allí llegan los salesianos, con el padre Atzeni al frente, el 26 de octubre de 1899, para tomar posesión de la casa preparada por el sacerdote diocesano Federico Pareja, quien, cinco años antes, había levantado la primera iglesia en España dedicada a María Auxiliadora. Este entusiasta sacerdote profesó como salesiano el 8 de diciembre de 1900. Ese mismo año el padre Atzeni partió para Italia, donde trabajó en Cerdeña, en la Spezia (Liguria), Roma y Gualdo Tadino (Perugia).

En 1905, tras su estancia italiana, va destinado nuevamente a Utrera, encargado de la iglesia y confesor, donde permanecerá hasta su muerte.

Vivió en 1906 las celebraciones de las Bodas de Oro de la Congregación Salesiana en España e incluso las Bodas de Plata, ya ciego y único superviviente de los salesianos de la primera hora.

Fallecía en su querida Utrera el 18 de enero de 1932, rodeado del cariño de toda la Familia Salesiana.

Su sonrisa era la muestra de una vida vivida con alegría y esperanza. La predicación y el confesionario fueron sus campos predilectos para hacer el bien, junto con las clases y el patio. Promovió y difundió las tradiciones heredadas del mismo Don Bosco.

El Boletín Salesiano dijo de él a su muerte: «Era querido como una reliquia viviente del primitivo salesianismo español… Al final de sus días disminuyeron mucho sus facultades físicas y mentales. Pero siempre conservó su encantadora sencillez e ingenuidad, que le abrían las puertas de los corazones. Don Francisco Atzeni vivió como incrustado en su colegio de Utrera. Su muerte fue muy sentida en el pueblo, que acudió en masa a tributar su homenaje de gratitud y cariño al más veterano de los salesianos de España que existía en aquel 1932».