Barreña Luis, Silverio

Silverio Barreña Luis

Sacerdote (1912-2009)

Nacimiento: Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), 23 de noviembre de 1912
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1930
Ordenación sacerdotal: Madrid, 1 de junio de 1941
Defunción: Sevilla, 30 de marzo de 2009

Nació el 23 de noviembre de 1912 en Aldeadávila de la Ribera (Salamanca). Sus padres, Pedro y Cipriana, gozaban de estima en el pueblo. Vivían dedicados a los trabajos agrícolas y ganaderos. Era el quinto de siete hermanos.

A los 12 años cumplidos, ingresa en el aspirantado de Cádiz. Al año siguiente pasa a Montilla. En septiembre de 1929 comienza el noviciado en San José del Valle. Continuó allí dos años más con la formación filosófica y aprovechó el verano para examinarse de magisterio en Cádiz.

El primer año del trienio práctico lo realiza en Arcos de la Frontera y los dos años siguientes en Utrera. A partir de septiembre de 1935 comienza sus estudios de teología en Carabanchel Alto, interrumpidos por la Guerra Civil y continuados en Utrera. En el curso 1937-1938 fue al servicio militar. En San José del Valle completó después los estudios del segundo curso de teología.

Tras la guerra, el estudiantado de Carabanchel Alto se reabre y allí termina los últimos cursos de teología. La ordenación sacerdotal se realizó el 1 de junio de 1941.

Estrena su sacerdocio en Utrera y proseguirá en las siguientes casas: Alcalá de Guadaíra (1942-1953), donde alterna sus funciones de consejero y catequista; Puebla de la Calzada (1953-1959), como encargado de la finca perteneciente al colegio. Durante los 10 años siguientes estuvo en Córdoba como secretario particular del obispo diocesano, Manuel Fernández Conde, desde la toma de posesión, en mayo de 1959, hasta su fallecimiento, el 3 de enero de 1970. Acompañó al obispo en las sesiones del Vaticano II. En esos años puso especial interés en la realización de un monumento a María Auxiliadora en su pueblo natal, construido de piedra de granito, inaugurado el 24 de agosto de 1965.

Desde el fallecimiento del obispo hasta el final del verano de 1971 fue ecónomo de Triana y ecónomo también en Puebla de la Calzada. De Puebla pasó a Mérida en el verano de 1972, donde permanecerá 35 años, hasta ingresar en la casa de don Pedro Ricaldone en julio de 2007. Allí falleció el 30 de marzo de 2009, a la edad de 96 años.

Dio siempre ejemplo de vida religiosa y sacerdotal. Gran profesor y muy apreciado por los alumnos, le costó dejar las clases. Su sentido de iglesia se puso de relieve en su servicio al obispo de Córdoba. Le gustaba contar esta anécdota: «Un día se encontraba solo ante su máquina de escribir y de pronto apareció el papa Juan XXIII en persona. Sorprendido, saludó a Su Santidad, y el Papa le preguntó: ¿De qué Congregación es usted? Salesiano, respondió don Silverio. Y dijo Juan XXIII: “Oh, i salesiani, i padroni del mondo!”»