Juan Bautista Branda
Sacerdote (1842-1927)
Nacimiento: Nizza Monferrato-Asti (Italia), 15 de mayo de 1842
Profesión religiosa: Trofarello (Italia), 17 de septiembre de 1869
Ordenación sacerdotal: Génova, 1 de abril de 1873
Defunción: Turín, 23 de noviembre de 1927
No nació ni murió en España, pero fue el fundador de las dos primeras presencias salesianas en España: Utrera en 1881 y Sarrià en 1884, por eso lo reseñamos aquí.
Había nacido en Nizza Monferrato, de la provincia de Asti, y allí se formó y estudió la carrera de geometría. A los 26 años entró en el Oratorio y fue muy bien acogido por Don Bosco. Un año después, en 1869, hizo su profesión religiosa y comenzó su vida de asistente salesiano. El 1 de abril de 1873 fue ordenado sacerdote en Génova. Poseía exquisitas dotes para la dirección espiritual y era ejemplar en el cumplimiento de las tareas que se le encomendaban.
Como en aquellos años eran muchas las peticiones de apertura de casas salesianas y el personal bien formado escaseaba, Don Bosco lo destinó primero a Marassi (Génova-Sampierdarena), después a Turín-Valsalice y finalmente lo envió a fundar la primera casa salesiana de España en Utrera. Al enviarlo, Don Bosco le advirtió: «Por ahora vas a abrir la casa de Utrera, pero estarás allí poco tiempo, pues una señora de Barcelona nos llamará y nos dará todo lo necesario para fundar una gran casa». En efecto, don Branda estuvo solo dos años en Utrera y marchó a Barcelona, donde se estaba construyendo la gran casa de Sarrià, cuyos talleres darán a conocer por toda España la obra salesiana.
En Sarrià fue testigo único de una bilocación de Don Bosco, que se le apareció en persona durante la noche del 5 al 6 de febrero de 1886, según consta en una detallada deposición que el mismo don Branda hizo en 1893 como testigo de oficio en el proceso de beatificación y canonización de Don Bosco.
La fama de los talleres salesianos de Sarrià fue tal, que llovieron peticiones de abrir talleres salesianos en muchas partes de España. Entre ellas, se pidió insistentemente que los salesianos se hicieran cargo del nuevo reformatorio de Santa Rita de Madrid, y don Branda, en nombre de Don Bosco, fue el interlocutor para llevar adelante las negociaciones, que al final no dieron resultado, porque no respondía a las condiciones que Don Bosco exigía para aceptar dicha fundación.
Una vez puesta en marcha la casa de Sarrià, en 1889 don Rua le confió la dirección del oratorio femenino de Santa Teresa de Chieri, tan conflictivo en años anteriores por la oposición del párroco de la ciudad al director, don Bonetti. En 1900, a don Branda se le confió la nueva misión de la asistencia a los emigrantes italianos en Zúrich y en 1908 pasó a fundar el secretariado de Diedenhofen (Francia), también para emigrantes. Finalmente, tras una vida tan agitada, en 1918 volvió a Italia y pasó los últimos años de su vida en el Oratorio, donde falleció el 23 de noviembre de 1927, a los 85 años de edad.
Tuvo siempre una gran veneración por Don Bosco y estuvo en todo momento a total disposición de los deseos de los superiores, que por su parte tenían gran confianza en él. Fue un gran trabajador y dejó en todas partes por donde pasó inolvidables, ejemplos de virtud.