Bustillo Catalina, Basilio

Basilio Bustillo Catalina

Sacerdote (1907-1998)

Nacimiento: Támara de Campos (Palencia), 28 de febrero de 1907
Profesión religiosa: Sarrià, 20 de agosto de 1924
Ordenación sacerdotal: Montserrat, 3 de septiembre de 1933.
Defunción: Martí-Codolar, 11 de junio de 1998

Nació en Támara de Campos (Palencia) el 28 de febrero de 1907.

Hizo el noviciado en Sarrià, donde profesó el 20 de agosto de 1924. Tras los dos años de filosofía en Sarrià, realizó el trienio práctico en Villena (1926-1929). Cursó teología en El Campello (1929-1930) y Mataró (1930-1933) y se ordenó sacerdote en Montserrat el 3 de septiembre de 1933.

Al declararse la Guerra Civil en el año 1936, era administrador de Valencia y pasó angustiosas horas en el asedio del colegio. Tras varios meses de calvario, logró llegar a Gerona, donde pudo mantener continua relación con otros salesianos. Terminada la guerra, le vemos administrador en la casa de Sarrià gestionando la progresiva recuperación de talleres, clases e internado y ennobleciendo la capilla de Don Bosco, inaugurada en la fiesta de la Inmaculada de 1941.

Valencia lo recibe en 1945 como administrador del colegio y, dos años después, pasa a encargarse de la parroquia de San Antonio Abad de esa ciudad.

En 1949 es nombrado ecónomo inspectorial de Barcelona (1949-1958). Fueron 10 años en los que desplegó una gran actividad, prestando especial atención a las casas de formación que, pasada la Guerra Civil, empezaban a llenarse de nuevas vocaciones, necesitadas de todo tipo de atenciones, que don Basilio sabía cubrir con garbo y pericia.

Pasó después como director a Rocafort en 1958. En 1963 dio el salto a Madrid para encargarse de la dirección de la editorial SEI-Madrid (actual Editorial CCS); y dos años después, en 1965, fue nombrado delegado inspectorial de escuelas de la inspectoría de Barcelona (1965-1970).

Permanecerá 20 años en Madrid, ejerciendo durante un trienio como director económico de la FERE y dedicando sus últimos años fecundos a la traducción y redacción de la Memorias Biográficas, un servicio impagable por el que la Familia Salesiana de habla española le estará eternamente agradecida.

Finalmente, trasladado a la residencia para enfermos de Martí-Codolar, falleció el 11 de junio de 1998, a los 91 años.

Don Basilio fue un hombre de recia personalidad, polifacético, trabajador incansable e inteligente. Fue un artista del lenguaje oral y escrito, de estilo claro y preciso, no exento a veces de fina ironía. Gran conversador, estaba dotado de una buena memoria y un gran don de observación, de exquisita sensibilidad humana y salesiana y de un efectivo amor a la Congregación y a Don Bosco.

La gran importancia y variedad de responsabilidades que la Congregación puso sobre sus hombros a lo largo de su vida no le impidieron adentrarse en el cultivo de la dramática juvenil (fue notable letrista de varias zarzuelas de don Felipe Alcántara) y en la divulgación de la historia salesiana: es autor de Hombres de nuestra historia (1981) y A la Sombra del gran árbol (1984) sobre los salesianos difuntos de las inspectorías de Barcelona y Valencia, obras que han servido de gran apoyo para la elaboración de muchas de las semblanzas de este Diccionario biográfico salesiano.