Julián Cabré Llisaz
Coadjutor (1895-1918)
Nacimiento: Barcelona, 24 de junio de 1895
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 28 de agosto de 1914
Defunción: Sarrià, 21 de febrero de 1918
Nace en Barcelona el 24 de junio de 1895.
A los 9 años era uno de los alumnos de la sección de estudiantes de Sarrià. Descollaba por su afán de ayudar a misa. Cumplió los 12 reglamentarios para pasar a la sección de aprendices y entró en la imprenta. Al empezar el quinto curso, fue admitido al grupo de aspirantes a coadjutor salesiano.
Marchó después al noviciado de Carabanchel Alto, donde profesó el 28 de agosto de 1914. Y de nuevo a Sarrià.
El que fuera director de Sarrià, don Ernesto Miglietti, nos lo define como una persona empeñada en querer hacer de sí misma un gran edificio, apoyado en cuatro columnas: grandes deseos de santificación, espíritu de piedad, vida de sacrificio y obediencia a los superiores.
Era un salesiano que respiraba y transmitía santidad. En el lecho de su muerte le decía a su hermana monja: «Muero contento de ser salesiano. ¡Qué suerte la nuestra de ser religiosos!». Tenía 22 años.
Era un joven coadjutor simpático e inteligente, alegría de los aprendices de las escuelas profesionales salesianas de Sarrià.
El eje de sus virtudes era su espíritu de piedad y su visita a Jesús Sacramentado. Y se distinguía por ser un joven sacrificado, entregado a los demás.
Tenía buenas cualidades musicales: tocaba el órgano y ensayaba los coros. El patio era el centro predilecto de su espíritu de sacrificio y se ganaba la confianza y el aprecio de los alumnos.
Cansado de un paseo largo y pesado con los muchachos, aún corría por el patio, cuando una hemoptisis dio con él en el suelo.
Dos meses después, a punto de morir, exclamaba: «¡Qué felicidad, qué suerte!».
Murió en Sarrià, el 21 de febrero de 1918, a los 22 años.