Antonio Candela Ramos
Sacerdote (1878-1961)
Nacimiento: Orán (Argelia), 20 de diciembre de 1878
Profesión religiosa: Orán (Argelia), 29 de septiembre de 1895
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 28 de mayo de 1904
Defunción: Turín, 12 de agosto de 1961
Nace en Orán, capital de la Argelia francesa, el 20 de diciembre de 1878, hijo de Francisco e Isabel. Sus padres eran de ascendencia española, aunque él nació con nacionalidad francesa.
Alumno del oratorio salesiano de Orán, el salesiano Charles Bellamy (1852-1911), que fue el primer director de la casa salesiana de Orán en el barrio de Eckmühl (1891), lo orientó a la vida religiosa salesiana. Después de estudiar el bachillerato, pasó a hacer el noviciado (1894-1895) y profesó el 29 de septiembre de 1895. Estudió filosofía y cumplió el servicio militar. Con las leyes del gobierno de Émile Combes (1901), los religiosos debieron dispersarse. Un grupo, entre ellos Antonio, marchó a España. En Sevilla completó sus estudios teológicos. Monseñor Marcelo Spínola lo ordenó de diácono el 4 de abril y de sacerdote el 28 de mayo de 1904. Ya por entonces dominaba cuatro lenguas: francés, español, italiano e inglés.
Pronto fue llamado a puestos de responsabilidad: director de la casa inspectorial (1906-1909), director de Utrera y consejero inspectorial (1909-1911), tras lo cual, fue nombrado inspector de la Bética con sede en Sevilla (1911-1915), sucediendo a don Pedro Ricaldone, una inspectoría que contaba con 280 salesianos y novicios, 10 casas y el encargo de la misión salesiana de Méndez y Gualaquiza (Ecuador).
Acabada la Primera Guerra Mundial, fue nombrado director de Marsella (1919-1925) y seguidamente el rector mayor, don Felipe Rinaldi, lo llamó al consejo general, y el capítulo general de 1932 lo confirmó consejero general de las escuelas profesionales y agrícolas, cargo que desempeñó hasta 1958, imprimiendo una fisonomía característica a esta clase de obras educativas y disponiendo de un numeroso y bien formado grupo de coadjutores como maestros de estos talleres. Durante sus años como miembro de este consejo, realizó numerosos viajes a todo lo largo y ancho del mundo salesiano.
Cuando se desencadenó la Segunda Guerra Mundial, el Rector Mayor, aprovechando su nacionalidad francesa, lo nombró su delegado para todas las casas que no se podían comunicar desde Turín.
Combinó sabiamente sus eminentes dotes intelectuales con una actitud de cercanía y buen carácter que lo hacían simpático por todos los lugares que visitaba.
Falleció en Turín el 12 de agosto de 1961, a la edad de 82 años.