José María Capote Amarillo
Sacerdote (1884-1968)
Nacimiento: Arcos de la Frontera (Cádiz), 7 de diciembre de 1884
Profesión religiosa: San José del Valle, 8 de septiembre de 1927
Ordenación sacerdotal: Cádiz, 21 de septiembre de 1935
Defunción: Rota (Cádiz), 12 de junio de 1968
José María había nacido en la ciudad gaditana de Arcos de la Frontera el 7 de diciembre de 1884. En 1901, a sus 17 años, entra en el colegio de Utrera, como aspirante.
El 17 de agosto de 1914, llega a San José del Valle para hacer el noviciado. Hasta 1926 estuvo sin votos —con sotana—, prestando sus servicios docentes en diversas casas de la inspectoría, hasta el 23 de octubre de 1924, fecha en que marcha a la inspectoría céltica, para continuar sus estudios eclesiásticos en un seminario, bajo la protección de los salesianos.
El 31 de agosto de 1926 —a los 42 años de edad— inicia de nuevo el noviciado en San José del Valle y profesa el 8 de septiembre de 1927. La década siguiente la vive en la casa Santísima Trinidad-Sevilla, alternando las prácticas pedagógicas con los estudios de filosofía y teología, y es ordenado sacerdote, en Cádiz, el 21 de septiembre de 1935.
Trabaja como sacerdote en Sevilla-Triana, Carmona y Utrera. A finales de 1945 es destinado, como capellán de las Hijas de María Auxiliadora de Rota. En el curso 1949-1950, se funda la nueva presencia salesiana de Rota, de la que es nombrado su encargado-director.
Después de ganarse el cariño de toda la gente, hizo posible la fundación de unas escuelas de enseñanza primaria bajo la advocación de Ntra. Sra. del Rosario, patrona de la villa. Compra una casa, que, con ayuda popular, adapta para escuelas; compra un terreno para campos de deportes y, a petición suya, se le dio a una de las arterias principales del pueblo el nombre de Avda. María Auxiliadora, a la que tuvo la obsesión continua de edificar una gran iglesia: deseo que, en parte, se realizaría después en la entrada de la ciudad.
En el año 1960, el alcalde de Rota, al homenajearlo con ocasión de sus Bodas de Plata sacerdotales, formula estas palabras, que pueden ser como una síntesis de su personalidad: «Don José se halla totalmente vinculado a Rota como director del colegio salesiano… y por su singular personalidad, porque no se concibe que alguien se acerque a él sin que le reciba con original sonrisa salesiana, que es la puerta franca y abierta de la Congregación fundada por Don Bosco».
Vivió 25 años en Rota, sin tomarse para sí un solo día. Años más tarde se le daba a una de las calles de la villa el nombre del padre Capote y, a instancia popular y de sus antiguos alumnos, apoyada por las autoridades, se consiguió del Gobierno la Encomienda de Alfonso X el Sabio.
El 22 de abril de 1968, tras celebrar la santa misa, debió retirarse a su habitación, porque el corazón comenzó a fallar de modo alarmante. Ya no salió más. Moría serenamente en la madrugada del 12 de junio. Todo el pueblo, sin distinción de clases ni edades, desfiló ante su féretro para rezar por el que acostumbraban ver asomado a la puerta de las escuelas, con la sonrisa y bondad que le caracterizaban.