Pere Castellví i Masjuán
Sacerdote (1931-2007)
Nacimiento: Mataró, 15 de febrero de 1931
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 2 de octubre de 1947
Ordenación sacerdotal: Tibidabo, 29 de junio de 1957
Defunción: Barcelona, 7 de julio de 2007
Nació en Mataró el 15 de febrero de 1931. Siendo alumno de los salesianos de Mataró, pasó al noviciado de Sant Vicenç dels Horts, donde hizo su primera profesión el 2 de octubre de 1947. Cursó los estudios filosóficos y de magisterio en Gerona. Realizó el trienio práctico en el colegio salesiano de Valencia-San Antonio (1949-1952) y en el Tibidabo como asistente de la escolanía (1952-1953). Los estudios teológicos, en Barcelona-Martí-Codolar (1953-1957), y la ordenación sacerdotal, en el Tibidabo, el 29 de junio de 1957.
Ya sacerdote, estuvo en Rebaudengo de Turín y en el Sacro Cuore de Roma para estudiar ciencias de la educación (1957-1959) y regresó a la inspectoría, donde fue nombrado catequista en Sant Vicenç dels Horts (1959-1960). Se doctoró en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma (1965) y en 1974 convalidó sus estudios de licenciatura en Pedagogía en la Universidad de Barcelona. Ejerció como profesor y director espiritual en el seminario salesiano-escuela de Magisterio de la Iglesia en Sentmenat. Fue profesor de Psicología Evolutiva en la escuela universitaria Blanquerna, catedrático de la facultad de Psicología y Ciencias de la Educación en la Universidad Ramón Llull de Barcelona (1988-2001).
Desde 1972 perteneció a la comunidad de Hogares Mundet, de Horta (1974-1977), de la Verneda (1977-1983), Ciutat Meridiana (1983-2001). Ya jubilado, fue destinado a Can Prats, sede de la inspectoría de Barcelona (2001-2007), como secretario personal del inspector. Tras un mes en coma en el Hospital Clínico de Barcelona, a consecuencia de una lesión cerebral que se produjo en una caída, murió allí el 7 de julio de 2007, a los 76 años de edad.
Paralelamente a su dedicación docente, impulsó y desarrolló una importante tarea como psicoterapeuta de religiosos a través de la Fundación Vidal i Barraquer (1969-2007). Colaboró en diseñar los planes de formación en el ámbito eclesiástico, en la aplicación de la Ley de Educación, así como en aspectos pastorales y pedagógicos.
Supo vivir de forma integrada su ser sacerdote salesiano, tanto si actuaba de psicólogo como si realizaba trabajos propios de un educador o de un pastor de almas. Era una persona muy humana, con los hermanos de la comunidad era espontáneo en la manifestación de sus opiniones y sentimientos, compartía lo que vivía y hacía cada día, sus alegrías e ilusiones, sus proyectos y sus dificultades. Los estudios en psicología le ayudaron a mantener contacto habitual con el mundo de los adolescentes y de los jóvenes, como docente en seminarios y como animador en encuentros juveniles, consiliario y catequista de grupos.