Manuel Collado Campos
Sacerdote (1926-1990)
Nacimiento: Córdoba, 12 de marzo de 1926
Profesión religiosa: San José del Valle, 12 de octubre de 1944
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 26 de junio de 1955
Defunción: Córdoba, 12 de noviembre de 1990
Nació en la ciudad de Córdoba el 12 de marzo de 1926. Encaminó su vida hacia el seminario diocesano de San Pelagio, hasta que un día leyó la vida de Don Bosco, se entusiasmó y decidió hacerse salesiano.
Ingresa en Montilla para hacer el aspirantado. De allí pasa a San José del Valle (1943-1944), donde hace su primera profesión el 12 de octubre de 1944. Realiza los estudios filosóficos entre esta ciudad y el filosofado de Consolación en Utrera, de 1944 a 1946. Es enviado después a Carmona para realizar el tirocinio, que completará en Fuentes de Andalucía y los colegios rondeños de Santa Teresa y El Castillo.
Realiza los estudios de teología en el estudiantado de Carabanchel Alto de 1951 a 1955 y es ordenado sacerdote el 26 de junio de 1955 en Madrid.
Los primeros años de joven sacerdote los realiza como maestro y asistente en Montilla (1955-1956) y en el colegio del Castillo de Ronda (1956-1958), y como catequista en Montilla (1958-1960), Antequera (1960-1964) y en la localidad cordobesa de Pedro Abad (1964-1965).
Entre 1965 y 1968 ejercerá como profesor en Úbeda, Córdoba y Antequera, un curso en cada uno de los centros.
Después trabaja en el colegio de Córdoba como administrador (1969-1973) y como profesor de francés y encargado de la ADMA (1973-1983).
La enfermedad de su padre hace que tenga que atenderlo y se traslada a la casa inspectorial y es nombrado coadjutor de la parroquia de la Sagrada Familia del sector sur de Córdoba y de la Asociación de María Auxiliadora de esa barriada cordobesa, en colaboración con las Hijas de María Auxiliadora, desde 1983 a 1889.
A la muerte de su padre en 1989, es destinado a Ronda, como encargado del santuario de María Auxiliadora. Al poco, unas dolencias en las piernas, primero, y unas fiebres persistentes y dolores, más tarde, lo llevaron hospitalizado a Ronda, Málaga, y después y al final fue trasladado a Córdoba. A la semana de su estancia en el hospital fallecía el 12 de noviembre de 1990. Todo fue rápido y sin llegar esclarecerse la causa de sus males.
Son dignos de destacar su buen trato, el consejo conveniente y acertado, las relaciones amistosas con los grupos de Hogares Don Bosco, la preocupación por la gente sencilla y su devoción a María Auxiliadora.
Nació en la ciudad de Córdoba el 12 de marzo de 1926. Encaminó su vida hacia el seminario diocesano de San Pelagio, hasta que un día leyó la vida de Don Bosco, se entusiasmó y decidió hacerse salesiano.
Ingresa en Montilla para hacer el aspirantado. De allí pasa a San José del Valle (1943-1944), donde hace su primera profesión el 12 de octubre de 1944. Realiza los estudios filosóficos entre esta ciudad y el filosofado de Consolación en Utrera, de 1944 a 1946. Es enviado después a Carmona para realizar el tirocinio, que completará en Fuentes de Andalucía y los colegios rondeños de Santa Teresa y El Castillo.
Realiza los estudios de teología en el estudiantado de Carabanchel Alto de 1951 a 1955 y es ordenado sacerdote el 26 de junio de 1955 en Madrid.
Los primeros años de joven sacerdote los realiza como maestro y asistente en Montilla (1955-1956) y en el colegio del Castillo de Ronda (1956-1958), y como catequista en Montilla (1958-1960), Antequera (1960-1964) y en la localidad cordobesa de Pedro Abad (1964-1965).
Entre 1965 y 1968 ejercerá como profesor en Úbeda, Córdoba y Antequera, un curso en cada uno de los centros.
Después trabaja en el colegio de Córdoba como administrador (1969-1973) y como profesor de francés y encargado de la ADMA (1973-1983).
La enfermedad de su padre hace que tenga que atenderlo y se traslada a la casa inspectorial y es nombrado coadjutor de la parroquia de la Sagrada Familia del sector sur de Córdoba y de la Asociación de María Auxiliadora de esa barriada cordobesa, en colaboración con las Hijas de María Auxiliadora, desde 1983 a 1889.
A la muerte de su padre en 1989, es destinado a Ronda, como encargado del santuario de María Auxiliadora. Al poco, unas dolencias en las piernas, primero, y unas fiebres persistentes y dolores, más tarde, lo llevaron hospitalizado a Ronda, Málaga, y después y al final fue trasladado a Córdoba. A la semana de su estancia en el hospital fallecía el 12 de noviembre de 1990. Todo fue rápido y sin llegar esclarecerse la causa de sus males.
Son dignos de destacar su buen trato, el consejo conveniente y acertado, las relaciones amistosas con los grupos de Hogares Don Bosco, la preocupación por la gente sencilla y su devoción a María Auxiliadora.