Cuscó Rafols, José

José Cuscó Rafols

Sacerdote (1933-2023)

Nacimiento: Villafranca del Penedés (Barcelona), 26 de abril de 1933
Profesión religiosa: Barcelona, 16 de agosto de 1950
Ordenación sacerdotal: Barcelona-Horta, 29 de junio de 1959
Defunción: Pamplona, 28 de septiembre de 2023

En la mañana del 28 de septiembre de 2023 falleció nuestro hermano José Cuscó Rafols, en la comunidad de Pamplona.

José Cuscó había nacido en Villafranca del Penedés (Barcelona) el 23 de abril de 1933, en el seno de la familia formada por Cristóbal y Teresa. Su familia se traslada a Alcoy, localidad alicantina de la que siempre se ha sentido muy orgulloso José.

Nuestro hermano hizo sus cursos de aspirantado en la casa del Tibidabo de Barcelona, procedente de la presencia salesiana de Alcoy donde había ingresado el año 1941. En Sant Vicenç dels Horts realiza el Noviciado, que termina con la primera profesión religiosa en Horta-Martí Codolar el 16 de agosto de 1950.

Se integra en la Congregación en la entonces Inspectoría Tarraconense, y en ella realiza su formación inicial, que termina con la etapa de Teología y la ordenación sacerdotal en Martí-Codolar de Barcelona, por la imposición de manos de Mons. Modrego, arzobispo de Barcelona. Su labor pastoral de los primeros años como sacerdote la desempeña en Gerona, Burriana, Mataró, Martí Codolar, La Almunia y Pamplona.

La reorganización de Inspectorías en 1961 hace que Pamplona se integre en la Inspectoría San Francisco Javier, con sede en Bilbao, habiendo pertenecido previamente a la Inspectoría San José de Valencia. Don José trabajó durante quince años en esa pujante casa salesiana recién incorporada a la nueva Inspectoría y, después de un par de años por Urnieta y Logroño Los Boscos, regresó a Pamplona en 1978, y ahí ha permanecido hasta el momento de su muerte. Pamplona, por tanto, ha sido la casa salesiana de José Cuscó durante más de 50 años.

Durante decenas de años en Pamplona, ha vivido una dedicación generosa a la labor educativa con infinidad de alumnos; y a la animación vocacional (encuentros, convivencias, oraciones…), con la que alentó el surgimiento de la vocación de muchos salesianos. Colaboró también en el Oratorio festivo, y era proverbial su celo pastoral en las clases de religión y la educación en la fe de los alumnos. Todo ello, desde la entrega, la sencillez y la cercanía que le caracterizaba. Y en sus años finales, ya retirado de la acción directa, se mostraba como ese salesiano anciano que no faltaba ningún día a la cita con los jóvenes haciéndose presente en los momentos de recreo y en las entradas y salidas de alumnos.

Otros campos de acción pastoral que ha trabajado nuestro hermano han sido la atención pastoral a las escuelas de Imenasa y la capellanía de la comunidad y colegio de las Hijas de María Auxiliadora de Chantrea. También la Familia Salesiana ha sido objeto de su celo pastoral durante años; de ello dan testimonio la Asociación de María Auxiliadora (Adma) y de Salesianos Cooperadores (SSCC). Los años han ido pasando y las estructuras de la casa salesiana de Pamplona se han reconfigurado, pero todo ha sido posible por la entrega sencilla y generosa de hermanos como don José Cuscó. Hoy se presenta al Señor con las manos llenas de trabajo pastoral y acompañado de la Madre Auxiliadora cuya devoción vivió y extendió.