Fernández Sánchez, Fidel

Fidel Fernández Sánchez

Sacerdote (1944-2022)

Nacimiento: Calera y Chozas (Toledo), 25 de abril de 1944
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1960
Ordenación sacerdotal: Madrid, 22 de febrero de 1970
Defunción: Arévalo, 20 de julio de 2022

Después de unos días de hospitalización en Ávila por la progresiva debilidad en su enfermedad, nuestro hermano salesiano sacerdote Fidel Fernández Sánchez ha culminado su vida en este mundo y Dios Padre lo ha acogido en su Reino, en la tarde-noche del 20 de julio de 2022.

Fidel había nacido en Calera y Chozas (Toledo) en una familia cristiana formada por Pablo y María, que sacó adelante a sus cinco retoños trabajando el campo y atendiendo las necesidades de la casa y de la familia. En ese ambiente del pueblo pasa los primeros años de formación elemental hasta que inicia el aspirantado en Astudillo (1955) y lo continúa en Arévalo (1956-1959).

Con su caligrafía cuidada escribe la carta de solicitud para comenzar el Noviciado, que realiza en Mohernando y culmina con la primera profesión el 16 de agosto de 1960. La casa de Guadalajara es el lugar donde desarrollará la etapa formativa del Posnoviciado (1960-1963). Allí ya mostró su fuerte disposición hacia el aprendizaje de las lenguas clásicas. El trienio práctico lo realiza en la casa de Arévalo (1963-1966) y la Teología en Salamanca (1966-1970). Aquí recibe la ordenación sacerdotal de manos de Mons. Juan Pedro Zarranz y Pueyo, el 22 de febrero de 1970.

La trayectoria de Fidel en la vida salesiana ha tenido facetas diversas. Lo académico y la jefatura de estudios ha sido un campo en el que se ha desenvuelto durante muchos años (La Paloma, Arévalo, Guadalajara, Paseo Extremadura): su tono serio, ordenado y exigente encajaba bien con este campo de acción. Él, además de la formación salesiana básica con un gran conocimiento de las lenguas clásicas (Latín y Griego), se había cualificado en Filología inglesa completándolo con un curso en Londres.

La implicación pastoral ha sido parte de su vida salesiana, sobre todo en las últimas fases de su vida activa. Le vemos de Párroco en Estrecho (1997-2001) y vicario parroquial en Domingo Savio de Madrid y en María Auxiliadora en Salamanca. En su dedicación a la atención de la iglesia pública en Salesianos Ciudad Real (2013-2017), le sorprende un ictus que le deja muy limitado, necesitando los cuidados oportunos en la casa de Carabanchel. Las limitaciones fueron creciendo, y a mediados de 2020 fue necesario atenderle en la Casa de Salud de Arévalo-Felipe Rinaldi.

Nos deja un hermano que ha aportado su vida a la misión salesiana, con sus cualidades y su forma de ser. Quienes lo tuvieron de hermano de comunidad o de educador recordarán sus chistes y sus bromas particulares, su exigencia en el orden y las llamadas a la responsabilidad, sus propuestas originales y su libertad para expresar lo que pensaba o se le ocurría. A su modo, Fidel ha contribuido a que la misión salesiana en diversos rincones de la Inspectoría se haya desarrollado.

Agradecemos al Señor la vida de este hermano y pedimos para él que María Auxiliadora lo acoja como madre buena y le lleve a gozar el rincón de paraíso que Don Bosco había visto para aquellos que se asociaran al carisma salesiano.