Bienvenido García Guitián
Sacerdote (1938-2015)
Nacimiento: Lumbrales (Salamanca), 2 de enero de 1938
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1956
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 28 de febrero de 1965
Defunción: Arévalo, 15 de mayo de 2015
Bienvenido nació en Lumbrales, localidad de la provincia de Salamanca, donde han florecido extraordinarias vocaciones salesianas. Sus padres fueron Matías y Trinidad, un matrimonio de profundas convicciones cristianas, que entregaron gustosos a la Congregación a dos de sus hijos varones, Luis y Bienvenido, y a una hija al instituto de María Auxiliadora. Ambos eran bien dotados para el estudio y cursaron brillantes carreras.
Bienvenido, de carácter alegre y vivaracho, ingresó cuando solo tenía 7 años en el colegio salesiano de Salamanca. Pronto despuntó en él la vocación salesiana y quiso seguir la estela de su hermano Luis. Comenzó el noviciado en Mohernando (Guadalajara) en el curso 1955-1956 y allí emitió la primera profesión el 16 de agosto del año 1956. Hizo el trienio en el seminario de Arévalo y el colegio salesiano del Paseo de Extremadura.
Cursó los estudios de teología en Salamanca y fue ordenado sacerdote el 28 de febrero de 1965 por monseñor Manuel González Arbeláez. Una vez ordenado sacerdote, fue destinado como profesor al estudiantado filosófico de Guadalajara. Desde allí, en el año 1972, pasó al colegio de Atocha como director técnico (coordinador de estudios).
Bienvenido era hombre bien preparado intelectualmente, aunque nunca presumió de nada y siempre puso sus cualidades al servicio de la misión. Estaba en la posesión de dos títulos de grado superior que fueron de mucha utilidad en las escuelas de formación profesional: ingeniero industrial mecánico e ingeniero superior de telecomunicaciones.
Fue también director del madrileño colegio salesiano San Miguel Arcángel (Paseo de Extremadura). Fue siempre un celoso sacerdote y le gustaba ir los domingos, en su viejo coche, a decir la misa al pueblo de Titulcia. Por su simpatía se hizo acreedor del afecto de aquella buena gente. Esta rica experiencia pastoral lo marcó de por vida.
En un determinado momento, Bienvenido sintió la vocación misionera y se puso a disposición del provincial para trabajar en las misiones de Guinea Ecuatorial. Allí desempeñó una gran labor como director del colegio español. Luego fue destinado a Yaundé, donde desempeñó diversos cargos.
En uno de sus viajes a España se sintió indispuesto y se le diagnosticó un cáncer en estado muy avanzado. Falleció en Arévalo, en la residencia Felipe Rinaldi, el 15 de mayo de 2015, a los 77 años.
Nos queda el recuerdo de un hermano de carácter jovial, bondadoso y trabajador, que vivió de manera sencilla y ejemplar su vocación salesiana.