Luis García Guitián
Sacerdote (1921-1998)
Nacimiento: Lumbrales (Salamanca), 14 de septiembre de 1921
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1942
Ordenación sacerdotal: Lumbrales (Salamanca), 24 de mayo de 1953
Defunción: Madrid-Estrecho, 27 de octubre de 1998
El mayor de 13 hermanos, dentro de una familia profundamente cristiana, Luis siempre se mantuvo como punto de referencia para unos y otros. Cercano y atento, fuente de consejos sabios y prácticos, gustaba de aderezar los encuentros y sobremesas con el espíritu de familia. Le acompañó siempre un fino sentido del humor, un espíritu crítico y una sorprendente agudeza de ingenio.
Terminado el bachillerato como interno en el colegio de María Auxiliadora de Salamanca, inicia en 1939 estudios universitarios de Ciencias Químicas. No deja de frecuentar el colegio y dirigirse con don Manuel Caamaño. No pasan dos años, cuando decide interrumpir sus estudios e ir al noviciado. (Más tarde, otros dos hermanos suyos elegirán también el camino salesiano, Bienvenido y Conchita). Profesa en Mohernando el 16 de agosto de 1942, y allí estudia los dos años de filosofía. Destinado de trienal a su colegio de María Auxiliadora de Salamanca, termina también la carrera de químicas. Al coincidir el final de sus estudios teológicos en Carabanchel Alto con la celebración de un congreso eucarístico comarcal en su pueblo, se le permite ser ordenado en Lumbrales el 24 de mayo de 1953, de manos del obispo de Ciudad Rodrigo, monseñor Jesús Enciso.
Recién ordenado, es consejero y consiliario de antiguos alumnos de nuevo en María Auxiliadora. Después de un breve período en el filosofado de Guadalajara, llega en 1962 a Madrid-Paseo de Extremadura, donde despliega sus dotes didácticas de profesor y sacerdote al servicio de los jóvenes. De 1963 data su novela Noche de ronda, de la colección Altamar, ambientada en una marcha nocturna de jóvenes de Acción Católica al santuario de Arantzazu. En 1967 es nombrado director de esa casa. Logrará calidad para los estudios de bachillerato y COU del colegio y bajo su mandato se erige la iglesia colegial como parroquia de San Juan Bosco. En 1973 marcha un curso con los aspirantes de Arévalo, donde regresará después de haber sido rector del colegio de San Fernando de 1974 a 1976. Los aspirantes de aquellos años le recuerdan como excelente profesor y, sobre todo, como salesiano sacerdote cercano, muy abierto a sus inquietudes, de espíritu abierto y franco, solicitado por muchos como confesor y director espiritual.
Después de realizar en el otoño de 1980 la formación permanente en El Campello (Alicante), es destinado a París, a la casa que la inspectoría había abierto para atender a los emigrantes españoles. Se integra perfectamente, pero sufre un ataque al corazón y en 1983 regresa a España. A partir de estos años, sin dedicarse ya a la docencia, destacará por su inquietud de estar siempre al día, será catequista y animador de grupos juveniles, acompañará espiritualmente a salesianos, jóvenes, padres de familia, en Estrecho y en los centros juveniles de Alcalá de Henares (Cisneros y Las Naves). Su poncho y su gorra fueron distintivo de muchas pascuas juveniles.
Agravados sus problemas cardíacos e intestinales, muere en Estrecho el 27 de octubre de 1998, y es enterrado en el panteón familiar de su pueblo, en medio del cariño y fervor de numerosos jóvenes, salesianos, familiares y vecinos.