Gisbert Vicens, Vicente

Vicente Gisbert Vicens

Sacerdote (1936-1997)

Nacimiento: Alcoy, 13 de agosto de 1936
Profesión religiosa: L’Arboç del Penedès, 17 de septiembre de 1952
Ordenación sacerdotal: Valencia, 8 de abril de 1962
Defunción: Valencia, 27 de diciembre de 1997

Nació el 13 de agosto de 1936 en Alcoy (Alicante) en el seno de una familia estrechamente relacionada con los salesianos. Su abuelo Vicente fue un gran benefactor del Patronato de la Juventud Obrera, que dio origen al colegio salesiano de la ciudad. Dos de sus hijas, Amparo y Rafaela (misionera en la India) profesaron como Hijas de María Auxiliadora y su nieto Vicente como salesiano. Los restos de don Vicente, considerado como fundador del colegio salesiano, reposan en el santuario de María Auxiliadora adjunto al colegio.

Los padres de Vicente, Camilo y Alicia, mantuvieron el mismo clima salesiano en su numerosa familia. Matricularon a Vicente en el colegio salesiano de la ciudad y poco después en el de Valencia-San Antonio, donde brotó su vocación salesiana. Así que, al acabar el bachillerato, en el mes de septiembre ingresó en el noviciado de L’Arboç del Penedès y al año profesó el día 17 de septiembre de 1952.

Después de dos años de estudios de filosofía en Sant Vicenç dels Horts, fue destinado al colegio de Barcelona-Horta para el trienio práctico. Hizo los estudios de teología en Barcelona-Martí-Codolar y recibió la ordenación sacerdotal en Valencia el 8 de abril de 1962 de manos de don Marcelino Olaechea, arzobispo salesiano de Valencia y amigo de la familia.

Comenzó su trabajo sacerdotal en su colegio de Valencia-San Antonio y al poco tiempo de su estancia, enfermó gravemente de septicemia, a punto de ser desahuciado por los médicos. Consiguió salir del estado crítico, asistido permanentemente por su madre, y volvió a las actividades normales del colegio.

Le seguirán ocho intensos años vividos en Cuenca, donde la explosión de un paquete de petardos en sus manos con ocasión de la fiesta de María Auxiliadora fue un nuevo incidente que puso en riesgo su vida, del que también salió milagrosamente ileso. Después de un año de estudios de pastoral en Madrid, trabajó en Ibi, Elche-San José, Villena y de nuevo en Valencia-San Antonio.

La arritmia cardiaca que padecía y el empeoramiento progresivo de su corazón fueron aconsejando el trasplante como única vía para mantener su vida, operación que en principio resultó exitosa, pero complicaciones del postoperatorio acabaron con su vida en la madrugada del 27 de diciembre de 1997, a los 61 años de edad.

La vida casi novelesca de Vicente deja poco espacio para ofrecer su perfil humano y salesiano que, por otra parte, presenta pocas variantes. Vicente fue salesiano de una sola cara, pleno de autenticidad, contrario a todo artificio, original, vitalista y espontáneo, como recién salido de las manos de Dios. En su corazón no cabían ni rencores ni envidias, sino solo nobleza y generosidad, tanto en su trato con las personas como en sus relaciones con Dios. «¿Cómo venceré las dificultades? ¡Con una tierna, verdadera y eficaz devoción a María Auxiliadora y a Jesús Sacramentado!», dejó escrito entre sus notas. Así de simple y de claro.

La paz interior con que se enfrentó a la operación del trasplante de corazón y la resignación que mostró ante lo que pudiera acontecerle eran fruto de esa confianza, nacida en el seno de su buena familia y acrecentada a lo largo de su intensa vida salesiana.