Eduardo Gorráiz Areopagita
Sacerdote (1954-2019)
Nacimiento: Pamplona (Navarra), 11 de enero de 1954
Profesión religiosa: Logroño, 31 de julio de 1973
Ordenación sacerdotal: Vitoria, 22 de junio de 1985
Defunción: San Sebastián, 19 de abril de 2019
“Sin molestar, sin dar trabajo, en plenitud de vida y de ilusión, el día 19 de abril, Viernes Santo, se nos fue nuestro hermano Eduardo. El Señor le llamó para celebrar la Pascua con Él en el cielo”. Con estas palabras comenzaba el Sr. Inspector su homilía en el funeral de nuestro hermano, salesiano sacerdote, Eduardo Gorráiz, y de la que hemos extraído algunos textos.
“Desde niño sus padres tomaron la opción de que se educara en los salesianos, y seguro que, nada más entrar al patio, Don Bosco se fijó en él. Alegre, con la alegría y buen humor que siempre ha llevado consigo, pasaba las horas en la casa salesiana, siendo el alma del Oratorio Festivo”.
Con el tiempo, Eduardo, seducido por la dedicación y el ejemplo de sus educadores salesianos, entraba en el aspirantado de Zuazo de Cuartango y continuaba después en Urnieta para comenzar el camino de su vocación salesiana.
Hizo el noviciado en Logroño que finalizó con la primera profesión religiosa el día 31 de julio de 1973. Continuó con los estudios de filosofía en Guadalajara y Urnieta, después de los cuales realizó, durante tres años, la experiencia de la misión educativa con los jóvenes según el carisma salesiano, en San Sebastián. La Facultad de Teología de Vitoria fue la sede en la que realizó los estudios teológicos, complementados con un año en el Pontificio Ateneo Salesiano de Turín (Italia). En la misma ciudad de Vitoria recibió la ordenación sacerdotal el día 22 de junio de 1985.
El primer destino, como sacerdote y coordinador de pastoral, fue su querida ciudad natal de Pamplona (1984-1994). Después de estos primeros años, fue destinado a Barakaldo (1994-1998) como Director del Colegio San José Artesano. De Barakaldo fue a Nueva Montaña (Santander) donde permaneció dos años, que continuaron con el nuevo milenio en San Sebastián (2000-2013) ocupando los cargos de encargado de los talleres ocupacionales, Director y Párroco.
En 2013 fue a Burgos-Fuentecillas para disfrutar de un año sabático y regresar de nuevo, al año siguiente, a San Sebastián (2014-2019) con el cargo de párroco de la iglesia de María Auxiliadora, del colegio y la zona de Intxaurrondo.
“Eduardo fue un salesiano, de corazón generoso y joven, que se entregó con dedicación en obras salesianas de especial atención a jóvenes en situaciones de riesgo o con especiales necesidades: en Barakaldo en la acción pastoral que se llevaba desde una comunidad que tenía esta acción como prioridad, en Pamplona, desde la comunidad salesiana, con un trabajo pastoral en ‘Proyecto Hombre’” y en el mismo centro en el que ha finalizado sus días.
“Tenía un gran corazón pastoral y empatizaba enseguida con la gente con la que entraba en contacto, era muy atento y detallista, creativo, buscando y creando recursos, dinámicas, canciones, audiovisuales… para que el mensaje del Evangelio llegase a pequeños y mayores. Preparaba con mimo la Eucaristía y todas las celebraciones”.
“Era un gran y buen humorista, un referente importante en el ambiente por sus actuaciones y humor en veladas y fiestas. Era un número normalmente esperado. Un humor sano, sacando punta sobre la vida y personas siempre sin herir”. Era un maestro en el escenario, sabiendo que él lo hacía por crear ambiente de familia y ver a la gente feliz”.
“Eduardo mostró un gran cariño a María Auxiliadora y a la Asociación de María Auxiliadora, expresado de muchas maneras. ¡Con qué entusiasmo contaba sus experiencias con María Auxiliadora y con Don Bosco a lo largo de su vida! Lo comunicaba con una pasión que trasmitía y contagiaba”.
“Los últimos años han estado marcados por los problemas de salud. Él era muy consciente de su situación y la vivió con mucha fe y con un alto sentido de aceptación de la voluntad del Señor y de confianza en que Dios padre no lo dejaba. Este buen Padre Dios se lo quiso llevar en vísperas de la Resurrección de su Hijo Jesucristo”.