Hernández Casado, Luis

Luis Hernández Casado

Sacerdote (1908-2002)

Nacimiento: Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), 28 de abril de 1908
Profesión religiosa: San José del Valle, 13 de septiembre de 1924
Ordenación sacerdotal: Madrid, 15 de junio de 1935
Defunción: Las Palmas de Gran Canaria, 12 de marzo de 2002

Nace junto al río Duero en la localidad salmantina de Aldeadávila de la Ribera el 28 de abril de 1908 en el seno de una familia profundamente religiosa. Su hermana, Emilia, será Hija de María Auxiliadora.

Animado por el salesiano salmantino don Julián Sánchez, marchó con un grupo de compañeros al aspirantado de Cádiz en 1919. En 1923 comienza el noviciado en San José del Valle, donde emite sus primeros votos el 13 de septiembre de 1924 y donde cursará los años de filosofía (1924-1926).

El tirocinio práctico lo distribuye entre las localidades de Utrera (1926-1927) y Ronda (1927-1931). Aquejado de una afección pulmonar, atribuye la curación al nuevo beato Don Bosco (1929). En el estudiantado de Carabanchel Alto (1931-1935) realiza los estudios de teología. Es ordenado sacerdote en Madrid por monseñor Manuel González, el 15 de junio de 1935.

El primer curso de prácticas sacerdotales lo realiza en la fundación del nuevo colegio sevillano en el barrio de Triana (1935-1936) y después en el de Cádiz (1936-1937), donde la Guerra Civil lo sorprende. En 1937 es incorporado al servicio militar como capellán de la 5ª bandera de Sevilla en el frente de Peñarroya (Córdoba) y, más tarde, marcha a Lopera (Jaén), donde hará amistades con la gente de los pueblos y los soldados, en especial con el comandante Víctor Bejarano. Es desmilitarizado al final de la contienda en 1939 y vuelve a Cádiz.

Pasa un curso en Las Palmas de Gran Canaria (1939-1940), es nombrado director del colegio sevillano de Triana (1940-1943), casa de referencia en su vida, y después marcha a Cádiz como director (1942-1949). Aquí le sorprenderá la famosa y trágica explosión de Cádiz de 1947, de infausto recuerdo.

De nuevo vuelve a Triana (1949-1954) como director. En 1954, con ocasión de las nuevas inspectorías de la España salesiana, es destinado como director a la casa salesiana de Santa Cruz de Tenerife (1954-1958), donde supo desempeñar una importante labor derrochando cariño en medio de un ambiente nada fácil.

Siempre como director, es destinado a Las Palmas de Gran Canaria (1958-1961), Pozoblanco (1961-1963) y Palma del Río (1963-1965), como primer director de la casa que se funda como aspirantado de coadjutores.

En 1965 es nombrado vicario inspectorial, aunque el primer curso reside en la localidad palmeña encargado de la construcción de la iglesia del nuevo colegio. Trasladado a la sede inspectorial de Córdoba, está particularmente atento a las Hijas de María Auxiliadora.

Desde 1972 y hasta 2002 desarrollará su labor y atención pastoral en la casa de Las Palmas de Gran Canaria, donde celebró sus Bodas de Oro de ordenación sacerdotal (1935-1985), las de Diamante como salesiano (1924-1994), las de Diamante como sacerdote (1935-1995) y su 75º aniversario como salesiano (1924-1999), en medio del cariño y el reconocimiento de toda la comunidad educativa y parroquial.

Víctima de los problemas que su cansado corazón le ocasionó en sus últimos años, falleció el 12 de marzo de 2002, mientras se vestía para la oración comunitaria de la mañana. Tenía 94 años de edad.

Fue un salesiano de carácter bondadoso, trabajador incansable, de memoria prodigiosa y buen temple. Significó, en muchos aspectos, la memoria salesiana del quehacer de la Congregación en Andalucía y Canarias.