Hernández Martín, Eusebio

Eusebio Hernández Martín

Coadjutor (1903-1984)

Nacimiento: El Manzano (Salamanca), 10 de octubre de 1903
Profesión religiosa: San José del Valle, 30 de junio de 1922
Defunción: Madrid, 5 de diciembre de 1984

Nació el 10 de octubre de 1903 en El Manzano (Salamanca). Era uno de los ocho hermanos de una familia numerosa, piadosa y modesta.

En 1914 comenzó el aspirantado en Cádiz, y completó después su primera formación en Sevilla, como coadjutor tipógrafo. Hizo el noviciado y la primera profesión en San José del Valle el 30 de junio de 1922.

En 1925 parte como misionero a Bolivia. A los tres años regresa para hacer la profesión perpetua en El Campello y dejar allí como aspirante a su hermano mayor, Lorenzo. Continúa viaje a Italia y obtiene el título de técnico impresor y tipógrafo. Ya está preparado para desempeñar la gran misión que le espera en América y que llenará la mayor parte de su vida salesiana y profesional. Es hombre de empuje y muy activo. Monta, organiza y dirige a la vez los talleres de La Paz y de Sucre.

Ambas escuelas se ponen a la cabeza de las artes gráficas de Bolivia. Llueven los encargos de trabajo, a pesar de ser solo una escuela, los elogios y hasta las condecoraciones. Don Eusebio se multiplica en su actividad y crece en prestigio y personalidad. En 1959 pone en marcha la imprenta de Braña, en Lima, y la librería anexa; asesora y dirige también los talleres del colegio de San José, de Buenos Aires, abierto para los aspirantes coadjutores.

De Buenos Aires regresa a Lima y de Lima a Sevilla, su punto de partida. En Sevilla pasa dos años al frente de la librería-editorial. Por voluntad suya, y en razón de asuntos familiares, se traslada a Madrid. Reside y trabaja en la SEI. De la SEI pasó a Carabanchel Alto como portero.

En septiembre de 1982 celebró las bodas de diamante de profesión salesiana. Fue una fiesta de intimidad. Recibió adhesiones muy distinguidas y honrosas: exinspectores de América, obispos como monseñor Aramayo y monseñor Picchi y alguna autoridad de La Paz. E incluso el Rector Mayor le envió un mensaje personal.

A su muerte, acaecida el 5 de diciembre de 1984, monseñor Picchi presidió su funeral con una homilía muy personal y sentida.