Hernández Nicolás, Guillermo

Guillermo Hernández Nicolás

Sacerdote (1916-1979)

Nacimiento: Barruecopardo (Salamanca), 16 de marzo de 1916
Profesión religiosa: San José del Valle, 10 de septiembre de 1935
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1945
Defunción: Sevilla, 15 de diciembre de 1979

Nació en la villa salmantina de Barruecopardo, hijo menor de una familia numerosa, cristiana y levítica. De sus hermanos, dos serán religiosas: una de la Congregación del Sagrado Corazón y otra de los Dolores de María, y dos sacerdotes salesianos: Cristino y Guillermo, que se sintió arrastrado por el ejemplo de su hermano y por tantos otros salidos de su pueblo. Luego le seguirán varios sobrinos.

Su currículum formativo comienza por los cuatro años no fáciles del período republicano (1930-1934) en el aspirantado de Montilla; en San José del Valle el noviciado, que concluye el 10 de septiembre de 1935 con la profesión temporal y los estudios de filosofía; el trienio práctico en Sevilla-Trinidad. En Utrera compagina las clases y la asistencia con el inicio de los estudios de teología, que prosigue y concluye en Carabanchel Alto con la ordenación sacerdotal el 24 de junio de 1945.

Guillermo desempeña su ministerio en pocos sitios, pero en todos con entrega generosa a los muchachos más necesitados. Tras dos años en Cádiz-Escuela Profesional como coordinador de pastoral y otros dos con el mismo servicio en el colegio de Ronda, es nombrado director sucesivamente de Montellano, Carmona, Jerez de la Frontera-Oratorio y de Cádiz-Institución Valcárcel. En esta última, al frente de adolescentes huérfanos, desarrolló una labor heroica: se había encontrado con un correccional y poco a poco lograría transformarlo en una escuela de formación profesional, donde estos muchachos encontraron en él a un padre preocupado por ellos día y noche. Una vez colocados, se interesaba por los chicos y les ayudaba con generosidad.

Solo la enfermedad pudo arrancarlo de en medio de sus huérfanos gaditanos. Restablecida su salud, es destinado a la Universidad Laboral de Sevilla, donde durante 15 años (1961-1976) vive en contacto con jóvenes aprendices, derrochando presencia y creatividad salesiana en medio de ellos.

De la universidad laboral marchó a la casa de Badajoz. Pronto el médico descubrió que este árbol estaba herido y que debería limitar su trabajo. Es destinado a la naciente obra de Aracena, donde vivió la euforia de un apostolado parroquial en pequeñas aldeas y la catequesis juvenil en el instituto de la localidad.

El primer domingo de diciembre de 1979 atendió a sus actividades pastorales con el mismo fervor de siempre. Al día siguiente se sintió mal y mientras el médico lo observaba, sufrió un ataque de angina de pecho. Trasladado a Sevilla, moría el 15 de diciembre de 1979, a los 63 años de edad.

Don Guillermo vivió entregado a la Congregación: le entusiasmaba la figura de Don Bosco y amaba a María Auxiliadora. La mañana antes de morir, habiendo perdido el habla, hacía señas con la cabeza para que se dejara el cuadro de María Auxiliadora frente al lecho, mientras apretaba entre sus manos con fuerza el crucifijo.