Ignacio Jáuregui Epelde
Sacerdote (1932-2017)
Nacimiento: Azkoitia (Guipúzcoa), 31 de julio de 1932
Profesión religiosa: Barcelona-Martí-Codolar, 16 de agosto de 1949
Ordenación sacerdotal: Barcelona-Horta, 29 de junio de 1958
Defunción: Barcelona, 11 de marzo de 2017
Nació en Azkoitia el día de la festividad de san Ignacio, el 31 de julio de 1932. Hijo de Jacinto y Juana, era el pequeño de seis hermanos, de los que tres abrazaron la vida religiosa: Teófilo, coadjutor salesiano, Ignacio y Marcelina, religiosa trinitaria.
Estudió en Floreaga, el colegio salesiano de su pueblo. De allí salió el 24 agosto de 1944, con otros 11 compañeros, al aspirantado de la calle Heredia en Huesca. Terminó el aspirantado en Sant Vicenç dels Horts y allí mismo comenzó el noviciado, que terminó en Martí-Codolar. El 16 de agosto de 1949 emitía su primera profesión salesiana, ante la presencia de su hermano Teófilo. «Nos abrazamos —escribe en su diario— como hermanos carnales y ahora además como hermanos salesianos. Indescriptible la emoción sentida y vivida en estos momentos. Dos hermanos salesianos, de la familia Jáuregui, como hijos de Don Bosco. Gracias, Señor, por tu generosidad y tu llamada».
Se traslada entonces al estudiantado de Gerona para cursar los estudios filosóficos, terminados los cuales, fue destinado a la casa de Horta para el trienio. En 1955 vuelve a Martí-Codolar para el cuatrienio teológico. El día de San Pedro de 1958, en la iglesia de su querido colegio de Horta, fue ordenado sacerdote.
Su actividad sacerdotal la estrena en la Universidad Laboral de Sevilla y allí empezó a estudiar para licenciarse en Filosofía. Ignacio pudo, además, desarrollar una de las características de su persona: la curiosidad por aprender, la capacidad de admirarse. ¡Qué lejos quedaba el País Vasco, qué diferentes las tradiciones, el folclore, la religiosidad de los sevillanos y los vascos!
En 1961 es destinado a los Hogares Mundet, en Barcelona. Vuelve a matricularse en Filosofía pura. En 1964, y con muy buenas notas, obtuvo la licenciatura. Ese mismo año fue destinado a Badalona, y, a partir de ese momento, pasará por varias casas: Badalona (1964-1965), Barcelona-Horta (1965-1967), Barcelona-Don Bosco Navas (1967-1971), Huesca (1971-1974), Mataró (1974-1987) y de nuevo a Huesca (1987-2016). A lo largo de esos años desempeñó los cargos de consejero, profesor, asistente de internado, jefe de estudios, confesor y capellán.
Una vez jubilado, se convirtió en un salesiano siempre presente, un «asistente» extraordinario. En esa etapa de su vida, Ignacio se destacó por su presencia constante en los patios, por su fraternidad y amabilidad. El 10 de febrero de 1916 y tras un rápido deterioro de su salud, fue ingresado en la residencia Nuestra Señora de la Merced de Martí-Codolar. Allí vivió resignadamente su enfermedad y la puso en manos de Dios. Falleció el día 11 de marzo de 2017, a la edad de 84 años.
Fue un salesiano cercano, entrañable, agradecido, paciente y trabajador. Era un hombre bueno, que se interesaba siempre por la vida de las personas y agradecía los pequeños gestos que se tenían con él.