Rómulo Laita López
Sacerdote (1891-1975)
Nacimiento: Santander, 12 de febrero de 1891
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 16 de agosto de 1909
Ordenación sacerdotal: Barcelona, 29 de septiembre de 1918
Defunción: Santander, 9 de mayo de 1975
Estudió desde niño en el colegio salesiano de Santander de la calle Viñas. Hizo la primera profesión en Carabanchel Alto después del noviciado y a continuación los estudios de filosofía.
Estuvo dos años de clérigo en Mataró, a los que siguieron los estudios de teología. El día 6 de octubre de 1918 cantaba en Santander su primera misa y allí quedó destinado. De 1925 a 1927 estuvo en Vigo, de donde volverá de nuevo a Santander para permanecer en su tierra natal hasta el día de su muerte.
Su vida totalmente entregada a la Congregación podría enmarcarse bajo dos signos: de niño le tocó servir a la mesa a don Rua en su visita a Santander y el último año de vida recibió el abrazo del rector mayor don Luis Ricceri.
Los últimos años los pasó casi enteramente ciego, pero estaba muy atento a todo lo que sucedía dentro y fuera del colegio. En su habitación, limpia y ordenada, se encontraban varios números escritos a máquina de la revista del círculo Domingo Savio, donde él trabajó como consiliario durante 12 años. La radio y el magnetofón, regalo de los antiguos alumnos, entretenían muchas de sus horas. Su gusto por la música —¡tantas zarzuelas tuvo que preparar y dirigir!— le sirvió de alivio en sus horas de soledad. En el magnetofón ponía una cinta donde tenía grabadas las Constituciones y los Reglamentos, y los oía continuamente.
Al final fue rompiendo todos sus recuerdos, sus escritos, sus fotografías. Los últimos meses iba arrastrando un poco sus pies, como si quisiera borrar sus huellas. Nos ha borrado sus papeles, sus fotografías, todo, sin saber que así marcaba más profundamente su humildad.
Oscura vía recorrer me queda.
A tu invisible y fuerte mano asido, Señor, sin riesgo, que salvarla pueda, en tanto que mi tiempo sea finido.
Y cuando cese de rodar la rueda tu rostro vea, a tu amor rendido.