Linares Albarracín, Salvador

Salvador Linares Albarracín

Sacerdote (1925-2005)

Nacimiento: Ronda (Málaga), 27 de enero de 1925
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de septiembre de 1951
Ordenación sacerdotal: Córdoba, 22 de junio de 1958
Defunción: Sevilla, 10 de mayo de 2005

Nació el 27 de enero de 1925 en Ronda. El segundo de seis hermanos, sus padres Salvador y Concepción supieron educar con tenacidad y acierto a sus hijos en los valores del Evangelio.

Realizó sus estudios elementales en las escuelas «Santa Teresa» de Ronda (1931-1936) y allí cursó también el bachillerato (1936-1939) en los años difíciles de la guerra, cuando pudo conocer de cerca, a sus 11 años, la muerte cruenta de los salesianos mártires.

Terminado el bachillerato, marcha a Sevilla (1944-1949) para continuar sus estudios de derecho en la Universidad de Sevilla, viviendo durante dos cursos como estudiante en la residencia universitaria San Juan Bosco (colegio mayor Don Bosco). Allí hará su aspirantado (1949-1950) concluyendo su discernimiento con la petición de admisión al noviciado en agosto de 1950. En estos años concluyó también el servicio militar como alférez de complemento en las milicias universitarias. Ingresó en el noviciado en San José del Valle el 16 de septiembre de 1950 y hace su primera profesión un año más tarde, el 16 de septiembre de 1951. Allí permanecerá un año más, como asistente de novicios.

Su trienio práctico lo comienza en Sevilla-Trinidad (1952-1953), como ayudante del secretario inspectorial. En 1953-1954 completa sus estudios de filosofía en el estudiantado de Consolación en Utrera. Realiza los estudios de teología en Posadas (1954-1958) y es ordenado sacerdote en Córdoba el 22 de junio de 1958.

Es enviado a Roma para estudiar teología y derecho en el PAS (1958-1960), con lo que se convierte en el único salesiano de la inspectoría ab utroque iure (licenciado en derecho civil y eclesiástico).

Pasó dos grandes etapas como secretario inspectorial. La primera desde septiembre de 1960, a su vuelta de Roma, hasta agosto de 1973. La segunda, desde septiembre de 1981 a septiembre de 2002. Un total de 34 años como secretario en los que ejerció la discreción como talante, la bondad como seña de identidad y la prudencia como sabiduría acrisolada en la ofrenda cotidiana del trabajo sin descanso.

Además de secretario inspectorial, don Salvador hizo casi de todo. Fue director de la casa salesiana de la Santísima Trinidad (1973-1976), vicario de la comunidad del colegio mayor (1976-1978), ecónomo inspectorial (1978-1981). A partir de 1981 y hasta el año 2002, vuelve a asumir la secretaría inspectorial. El señor inspector entonces se «inventó» para él un cargo nuevo: secretario personal. Así, en estos últimos años de su vida, bajada cada día a su despacho para atender las pequeñas encomiendas que se le iban proponiendo hasta que la tenaz enfermedad del Alzheimer fue adueñándose de su persona.

Cuando la pérdida de conciencia fue casi total, el inspector decidió ingresarlo en la comunidad Don Pedro Ricaldone para que pudiera ser mejor atendido. Allí permaneció tan solo cuatro meses, de febrero a mayo de 2005. Entregó su vida al Señor el 10 de mayo de 2005, a la edad de 80 años.

Siempre ocupado, siempre trabajando, siempre atento y disponible. Muy preparado intelectualmente, humilde y sencillo a la vez. Discreto y prudente, fue el «eterno secretario inspectorial», con lo que mereció recibir la Medalla «Pro Ecclesia et Pontifice». Su servicio callado y eficaz dio muchos frutos en toda la inspectoría y fue muy bien valorado por los hermanos.