Amable Lorenzo Fernández
Sacerdote (1927-2017)
Nacimiento: San Pedro de Ribeira (Orense), 24 de noviembre de 1927
Profesión religiosa: Mohernando, 6 de enero de 1947
Ordenación sacerdotal: Madrid-Carabanchel Alto, 26 de junio de 1955
Defunción: León, 18 de enero de 2017
Nació Amable en el pueblo gallego de San Pedro de Ribeira de la provincia de Orense, muy cerca del célebre santuario de la Virgen de los Milagros, muy venerada en la comarca, circunstancia que ciertamente influyó en su formación y devoción mariana, siempre muy viva en él. Sus padres fueron Benito y Oimpia, que se vieron bendecidos con el nacimiento de cinco hijos, dos de los cuales fueron sacerdotes salesianos. Amable era el mayor de los hermanos. Su primera formación la recibió en su pueblo. Ya de pequeño ayudaba a la economía familiar acompañando a su padre durante el verano, cuando con una cuadrilla de segadores bajaba a los campos de las tierras castellanas para realizar la siega. Amable era el recadero y aguador de la cuadrilla. Le gustaba recordar anécdotas de aquellos días en el pueblo de Salvadiós, en los campos de Peñaranda (Ávila).
En 1941, ya con 14 años, entró en el aspirantado de Astudillo y en 1945 pasó al noviciado de Mohernando, donde profesó el 6 de enero de 1947. En el mismo Mohernando estudio filosofía y al terminar fue destinado al colegio de Madrid-Atocha, donde hizo su primer año del trienio de tirocinio práctico. Los dos años restantes los hizo con los aspirantes de Astudillo. En Carabanchel Alto cursó los estudios de teología y allí fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1955.
Buen gallego y amante de su tierra y de sus gentes, desarrolló todo su ministerio sacerdotal prácticamente en Galicia, ocupando en varias casas cargos de responsabilidad: primero en el colegio de Vigo San Matías, encargado de un grupo de aspirantes que allí había en espera de que se abriera la casa de Cambados; después en Vigo.San Roque, como catequista de los chicos.
En 1958 fue destinado a Orense como profesor y encargado de los antiguos alumnos. En 1963 fue nombrado director del aspirantado de Allariz. En 1967 vuelve a Orense como rector de la iglesia, encargado de los cooperadores y de los antiguos alumnos, muy activos en ese tiempo en la construcción de viviendas para los socios. En 1975 fue nombrado director del Colegio-Hogar San Roque de Vigo, cargo que desempeñó durante seis años, pasando después de nuevo a Orense como encargado de la iglesia y de la Familia Salesiana. Cuando en 1982 la iglesia fue erigida en parroquia, Amable fue su primer párroco, dando así mayor impulso no solo a la nueva parroquia, sino a las otras actividades que ya llevaba a cabo. Fueron años importantes para las Asociaciones de Antiguos Alumnos y de la Archicofradía de María Auxiliadora. En su devoción y culto a la Virgen se ocupó de adecentar y promover el culto de la ermita de la Virgen de los Remedios, que existía frente al colegio y era muy popular en Orense.
Al terminar los nueve años reglamentarios de párroco, Amable fue destinado como encargado al colegio de Allariz. Allí permaneció hasta 1998, año en que fue destinado de nuevo a Vigo, como ayudante de la parroquia de María Auxiliadora y consiliario de ADMA.
En abril de 2001 sufrió una afección de corazón. Fue un primer toque de atención. Siguió su actividad normal, pero siempre con la amenaza de que le volviera a fallar el corazón. Sucedió en 2008, en que sufrió un infarto cerebral y tuvo que ser llevado a la casa de enfermos de León, donde fue perdiendo progresivamente facultades hasta el día de su muerte el 18 de enero de 2017.
El recorrido de las etapas de su generosa entrega a la labor educativo-pastoral en colegios y parroquias nos muestra la semblanza de un salesiano de profundas convicciones, amante de la Virgen, de Don Bosco y de la Congregación, pero también muy ligado a su tierra, con un estilo muy personal y una constancia innegable para conseguir los objetivos que se proponía. Dejó un gran recuerdo por todos los lugares donde ejerció su ministerio.