Marín Valiente, Francisco

Francisco Marín Valiente

Sacerdote (1936-2018)

Nacimiento: Ronda (Málaga), 30 de septiembre de 1936
Profesión religiosa: San José del Valle (Cádiz), 16 de agosto de 1955
Ordenación sacerdotal: Sanlúcar La Mayor (Sevilla), 28 de junio de 1965
Defunción: Sevilla, 28 de febrero de 2018

Francisco, más conocido como «Quico», nace en Ronda (Málaga) el 30 de septiembre de 1936. Hizo el noviciado en San José del Valle, donde profesó el 16 de agosto de 1955. Estudió filosofía en el estudiantado de Consolación en Utrera (1955-1957). Después del tirocinio en Córdoba (1957-1961), hizo la profesión perpetua en Ronda, su ciudad natal.

Cursó sus estudios de teología (1961-1965) en Posadas y la ordenación de presbítero la recibió en Sanlúcar la Mayor, el 27 de marzo de 1965.

Desde entonces desarrolló su labor pastoral en Teror (Las Palmas, 1965-1967); Las Palmas de Gran Canaria (1967-1971); Santa Cruz de Tenerife (1971-1973); Valencia, donde realizó sus estudios de pedagogía (1973-1976); Córdoba (1976-1994); y en el colegio San Juan Bosco de Granada (1994-2013), donde se jubiló de sus labores docentes. El 30 de junio de 2013 fue trasladado a la residencia Don Pedro Ricaldone, de Sevilla, debido a su delicada salud, donde falleció.

«Quico» o «el Dire», como solían llamarle cariñosamente sus alumnos de Córdoba y Granada, rezumó salesianidad por todos sus poros. Su despacho era centro de reunión de los alumnos y antiguos alumnos, no siempre los brillantes, pero sí los más cercanos al espíritu de familiaridad del colegio. Su confianza en ellos fue grande y ellos lo captaban. Al «Dire» se le debía todo respeto, cariño y fidelidad, era su Don Bosco allí y se desvivía por ellos marcando la vida de muchos.

Fue un salesiano de gran sentido de la laboriosidad y de la responsabilidad en las tareas asumidas; de trato cercano y cordial; organizado y con capacidad de iniciativa para las actividades dirigidas a los jóvenes; docente cualificado y muy estimado por sus alumnos; de buena presentación e impecable peinado. Como hermano de comunidad, era agradable y de frases ocurrentes y simpáticas. Sencillo y discreto, nada amigo de los alardes ni discusiones, siempre hombre de paz.

Tras unas complicaciones bronquiales, falleció el 28 de febrero de 2018, a la edad de 81 años. Queda como un salesiano muy recordado y querido por sus antiguos alumnos, padres y los profesores.