José María Márquez Sánchez
Sacerdote (1913-1974)
Nacimiento: Aguilar de la Frontera (Córdoba), 24 de julio de 1913
Profesión religiosa: San José del Valle, 12 de marzo de 1933
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 30 de mayo de 1942
Defunción: Algeciras , 31 de agosto de 1974
Nació en el pueblo cordobés de Aguilar de la Frontera y fue educado en el seno de una familia profundamente cristiana. El 8 de octubre de 1926 ingresó en el aspirantado de Montilla y pasa después a San José del Valle para hacer el noviciado, que el 12 de marzo de 1933 culmina con su primera profesión hasta el servicio militar, y a continuación los estudios filosóficos (1933-1935). El trienio práctico lo realiza en la casa de Morón de la Frontera.
En 1938, en plena Guerra Civil, comienza en Utrera los estudios de teología, que concluirá en Carabanchel Alto-Madrid, donde será sacerdote el 30 de mayo de 1942, siendo ordenado por monseñor Eijo Garay.
Tras estrenar su actividad sacerdotal por un año en Utrera, la continúa en las casas de Málaga (1942-1944), como consejero escolástico, y las del Campo de Gibraltar, donde va a pasar toda su vida sacerdotal, a excepción de los cuatro años vividos entre Alcalá de Guadaíra y Jerez-Oratorio (1954-1958). En 1958 es miembro de la comunidad fundadora de La Línea de la Concepción, primero como confesor y luego además como administrador. En 1963 regresa definitivamente a Algeciras como coadjutor de la parroquia de San Isidro y confesor.
Algeciras, que don José María proclama a voz en grito su tierra, fue el campo donde trabajó durante casi una veintena de años, primero como director-encargado del colegio y en la época siguiente como párroco de la iglesia del Carmen y luego coadjutor, lo que le ofrece campo para conocer y ser conocido por toda la feligresía de Algeciras. Tiene contacto con el instituto público, tanto como profesor de religión como animador de movimientos apostólicos.
El 28 de agosto de 1974 se sintió indispuesto. El doctor, íntimo amigo suyo y de la Familia Salesiana de Algeciras, no le encuentra nada anormal. Pero al no mejorar, el día 31 es ingresado urgentemente en el Hospital Civil, donde le diagnostican infarto muy grave de miocardio. A las pocas horas dejaba de existir, a la edad de 61 años.
José María era un hombre afable y alegre, que se hacía querer por su gran corazón y su espíritu de sacrificio. Su muerte provocó un duelo general en Algeciras.