Pacífico Medina Sevillano
Sacerdote (1911-1989)
Nacimiento: Fuenteguinaldo (Salamanca), 16 de noviembre de 1911
Profesión religiosa: San José del Valle, 8 de septiembre de 1929
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 11 de septiembre de 1938
Defunción: Martí-Codolar, 1 de junio de 1989
Nace en Fuenteguinaldo (Salamanca) el 16 de noviembre de 1911 en una familia muy humilde y sencilla.
Entre Cádiz y Montilla, realiza el aspirantado, destacando entre sus compañeros por su inteligencia y espíritu de trabajo (1924-1928). Ingresa en el noviciado de San José del Valle, donde emitirá sus primeros votos el 8 de septiembre de 1929, y posteriormente realizará sus estudios de filosofía (1929-1931). Para el tirocinio práctico es enviado a las localidades sevillanas de Utrera y Alcalá de Guadaíra. Tras el paréntesis del servicio militar, comienza sus estudios de teología en Carabanchel Alto para continuarlos en San José del Valle (1934-1938). Es ordenado en Sevilla el 11 de septiembre de 1938.
En Córdoba pasa sus dos primeros años de sacerdote como jefe de estudios de bachillerato. Al curso siguiente marcha a Utrera donde solo estará un año, antes de pasar a la casa de Atocha (1943-1947) para cursar estudios universitarios de ciencias, que finaliza con brillantez.
Vuelve a Utrera como catequista y a los dos años comienza una etapa de su vida marcada por la animación como director de varias obras: tres años en Alcalá de Guadaíra, seis en La Orotava, seis en Córdoba y cuatro en Las Palmas de Gran Canaria. Fueron años de mucho trabajo, de disciplina, de reconocimiento oficial de los colegios y de asentamiento de las obras.
En 1968 es enviado sin cargo a Granada, pero es reclamado para encargarse durante un año de la dirección del estudiantado de Priego. Vuelve después a Granada, donde colabora con la escuela de magisterio de Priego y se encarga de las gestiones para su traslado a Córdoba.
Casi retirado ya de la enseñanza, es destinado a Úbeda, donde pasa 13 años. Desde 1983 la merma de sus facultades es evidente, aunque permanecerá siempre fiel a sus obligaciones. En junio de 1988 es trasladado a la casa de enfermos de Martí-Codolar. En Barcelona se fue apagando poco a poco y falleció el 1 de junio de 1989, a los 77 años de edad.
Fue un salesiano de clara inteligencia, con gran sentido de la responsabilidad y capacidad organizativa. Hasta el final, gastó sus fuerzas, energías e inteligencia en el trabajo salesiano encomendado por la obediencia.