Notario Vicente, Filomeno

Filomeno Notario Vicente

Clérigo (1914-1939)

Nacimiento: Villasbuenas (Salamanca), 24 de enero de 1914
Profesión religiosa: San José del Valle, 11 de septiembre de 1931
Defunción: Villasbuenas (Salamanca), 16 de febrero de 1939

Nació el 24 de enero de 1914 en Villasbuenas (Salamanca), miembro de una familia modesta y de fe profunda. De los 11 hermanos, cuatro entraron a formar parte de la Familia Salesiana: una hermana salesiana (Hortensia) y tres hermanos salesianos (Manuel, Jesús y Filomeno).

Filomeno pasa su infancia y primera juventud frecuentando las escuelas elementales del pueblo. Siempre que se le pregunta qué quería ser de mayor, respondía que deseaba ser sacerdote.

Mientras su hermano mayor, Manuel, frecuentaba el aspirantado de Cádiz como hijo de María en 1925, Filomeno manifiesta a su padre el deseo de ser también salesiano. En un primer momento su padre se opone, pero persuadido por el párroco del pueblo, acepta y lo acompaña a Cádiz, donde tuvo la dicha de asistir a la imposición de sotana de su hijo mayor.

Filomeno permanece en Cádiz hasta septiembre de 1927, en que pasa al aspirantado de Montilla. Tres años después, en septiembre de 1930, ingresa en el noviciado de San José del Valle, que culmina el 11 de septiembre de 1931 con su profesión temporal. Después del bienio filosófico, vuelve a Cádiz para hacer el trienio de prácticas pedagógicas (1933-1936). A primeros de octubre de 1937 es destinado a la casa de Utrera para cursar los estudios de teología.

Al final de su primer año en Utrera enferma, pero su constitución robusta augura un rápido restablecimiento. Quiso acompañar a su hermano Manuel en la celebración de su primera misa en el pueblo de Villasbuenas, pero debió posponer el viaje y llegó cuando la celebración había pasado. Entre los suyos, vuelve a recaer. Siempre sonriente y resignado afronta la enfermedad que lo tiene postrado en el lecho del dolor. El 16 de febrero de 1939 el párroco le administra los últimos sacramentos y expira en su pueblo natal de Villasbuenas. Ocho meses más tarde su hermano menor, Jesús, ingresa en el aspirantado de Montilla.

De temperamento vivo y un tanto inquieto, era sin embargo ejemplar en la obediencia. Fue un joven salesiano siempre ocupado y diligente en la asistencia salesiana entre los niños y los jóvenes, ejemplar en el culto a la eucaristía y en las devociones salesianas.