Francisco Pagés Casanova
Sacerdote (1883-1918)
Nacimiento: Barcelona, 11 de noviembre de 1883
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 2 de septiembre de 1900
Ordenación sacerdotal: Valencia, 9 de junio de 1906
Defunción: Orense, 23 de octubre de 1918
Francisco Pagés nació en Barcelona, el 11 de noviembre de 1883. A los 10 años comenzó a frecuentar las escuelas de alumnos externos del colegio de Sarrià. Pasó, poco después, a ser interno. Durante este período, se despertó en él el deseo de hacerse salesiano.
A los 16 años, fue enviado a Sant Vicenç dels Horts a realizar el año de noviciado. Recibió la sotana de manos del beato don Felipe Rinaldi e hizo la profesión religiosa el 2 de septiembre de 1900.
Hechos los cursos de filosofía y el trienio práctico, comenzó los estudios de teología y, al finalizarla, fue ordenado sacerdote en Valencia.
Conocieron su buen hacer y celo las casas de Ciutadella, Valencia, Barcelona-Sarrià y Santander. De allí, la obediencia lo mandó a dirigir la casa de Orense. La llegada de don Francisco Pagés a Orense supuso un gran impulso para la obra salesiana, que se encontraba en una situación muy precaria. Ocupó su cargo por un solo trienio, pues falleció prematuramente, víctima de la tristemente célebre epidemia de gripe del año 1918.
El inspector don Binelli trazó este breve perfil de su persona: «De pequeña estatura; un poco encorvado; cabeza grande, ojos pequeños, negros, vivos y penetrantes; color entre blanco y encarnado; ordinariamente sonriente y bromista. Ágil en sus movimientos, tenía muchas habilidades exteriores que cautivaban las simpatías de todos, especialmente de los niños […]. Estaba siempre dispuesto para cubrir cualquier puesto. Para él era cosa natural pasar de la clase a la cocina para suplir al titular ausente, para después acompañar a los pequeños cantores con el armonium y estar siempre mezclado entre los niños en los recreos, aprovechando esos ratos para hilvanar el tema de sus poesías y meditar en la trama de alguno de sus dramas […]. Su desaparición causó una pena profunda y un gran vacío en la inspectoría».
En los tres años de su gestión como director de la casa de Orense, organizó las clases, el pequeño internado, el oratorio festivo, la capilla, abriéndola al público, el cultivo y la productividad de la finca aneja a la casa.