Ramón Peiteado Rodríguez
Sacerdote (1872-1942)
Nacimiento: San Julián de Arnois (Pontevedra), 6 de diciembre de 1872
Profesión religiosa: 14 de noviembre de 1897
Ordenación sacerdotal: Venezuela, 1 de noviembre de 1908
Defunción: Venezuela, 3 de enero de 1942
Nació en San Julián de Arnois (Pontevedra) el 6 de diciembre de 1872. Hizo su profesión religiosa el 14 de noviembre de 1897. Para suplir a otro salesiano destinado a América, se le preguntó al clérigo Peiteado si estaba dispuesto, y él «con espontánea alegría, aceptó la invitación y sin demasiadas quejas partió de inmediato para América». Fue destinado a la casa de Valencia, donde pudo continuar sus estudios y al mismo tiempo dedicarse a la enseñanza, ya que así lo exigían las circunstancias de aquellos tiempos heroicos. Fue ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1908.
Trabajó en Caracas, Curaçao y Táriba. Estuvo encargado del santuario de María Auxiliadora. En los últimos años de permanencia en Valencia la obediencia lo destinó para celebrar la misa y ser confesor, donde ejerció un fecundo y amplio apostolado, atendiendo a salesianos y no salesianos, incluyendo a los sacerdotes.
Ejemplar en el cumplimiento de cualquier orden de los superiores en las obediencias. En el seno de la comunidad era fuente de buen humor, de santa jovialidad y de buen espíritu. Puntual en las responsabilidades de la vida de la comunidad, aun cuando los achaques y los años podían dispensarlo de algunas de esas responsabilidades. Cuando tenía tiempo libre, cultivaba con asidua laboriosidad un pequeño jardín o estudiaba la mística clásica española, que también en su vejez le habría levantado el ánimo, afligido por una larga y dolorosa enfermedad.
Hacia fines de diciembre de 1941 acusó un malestar preocupante. El médico, desde sus primeras visitas, no dio muchas esperanzas. Recibió los santos sacramentos y fue apagándose lentamente hasta que el sábado 3 de enero de 1942, rodeado de todos los sacerdotes de la casa, rindió su alma al Creador. Su entierro parecía más bien un triunfo: el triunfo del salesiano que muere en la brecha.