Pla i Faura, Ignacio

Ignacio Pla i Faura

Coadjutor (1878-1950)

Nacimiento: Játiva (Valencia), 6 de abril de 1878
Profesión religiosa: Sevilla, 2 de abril de 1899
Defunción: Sevilla, 8 de febrero de 1950

Nació el 6 de abril en San Felipe de Játiva (Valencia). Desde muy niño perdió a su madre, de la que conservó toda su vida un profundo recuerdo y le sirvió de estímulo para ponerse siempre bajo la protección de María Auxiliadora.

Con 11 años entró en las escuelas de artes y oficios de Sarrià, como interno y alumno de tipografía. El día de San José de 1894 fue admitido en la sección de aspirantes. Aprendió en este tiempo a tocar con discreta perfección el clarinete, el violín y el piano.

Aún aspirante, fue destinado a Sevilla como maestro de música y tipógrafo. En esta misma casa hizo el noviciado, coronado con la emisión de los votos trienales el 2 de abril de 1899 en manos de don Rua, ante el altar de María Auxiliadora, siendo testigos don Felipe Rinaldi y don Pedro Ricaldone.

De 1903 a 1910, es maestro de música en las casas de Málaga y Montilla y sigue perfeccionando sus conocimientos musicales con clases particulares. En Montilla organizó una magnífica banda, pero por razones de salud se debió trasladar nuevamente a Málaga en octubre de 1907.

Volvió a Sevilla, donde se convirtió en el alma de todo: dirigía la banda, tocaba el piano y el armonio, declamaba en el teatro, organizaba excursiones con la banda por toda la provincia de Málaga, Córdoba y Sevilla, al estilo de Don Bosco… El 9 de noviembre de 1923 dejaba Sevilla con otros salesianos para ir a Las Palmas de Gran Canaria a fundar una nueva escuela de artes y oficios. Siempre en calidad de maestro tipógrafo y de música, trabajó con ardor y entusiasmo. Creó una pequeña banda de música que hizo las delicias de la ciudad.

De nuevo vuelve a Sevilla-Santísima Trinidad (1929-1940) con la salud algo deteriorada. Escribió un libro para la formación de tipógrafos titulado: Teoría tipográfica. En sus ratos libres compuso algunos fragmentos musicales para la banda y versos de ocasión para veladas o fiestas. Se conservan unas 70 de estas partituras en el archivo de la casa: pasodobles, valses, habaneras, himnos, marchas fúnebres o procesionales, romanzas, coros…

En septiembre de 1940 fue trasladado a Montilla, como maestro de solfeo de los aspirantes. Allí, por expresa petición del alcalde, dirigió la banda municipal montillana. Volvió definitivamente a Sevilla. En Sevilla fue encargado de corregir las pruebas de imprenta, asistir a los alumnos en el recreo de la mañana, divertir a los niños inventando juegos, cancioncillas simpáticas…

Los últimos meses fueron de gran sufrimiento físico. Una parálisis progresiva lo fue privando lentamente de todo movimiento y de la conciencia. Falleció el 8 de febrero de 1950 en Sevilla, a los 71 años de edad.

El 18 de septiembre de 1952, por iniciativa de un grupo de antiguos alumnos, se colocó una lápida en el taller de imprenta en memoria del «maestro Pla». Y allí se conserva.

Fue un salesiano vivaz, creativo, polifacético, gran músico y educador. Supo poner todas sus cualidades al servicio de los muchachos: su música, sus juegos, sus bandas «a lo Don Bosco», sus diversiones… Y, como dijeran sus antiguos alumnos, hizo suyo el lema: «Oración y trabajo».