Prieto Báez, Ángel

Ángel Prieto Báez

Coadjutor (1906-1994)

Nacimiento: Salamanca, 25 de septiembre de 1906
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1947
Defunción: Bilbao, 21 de noviembre de 1994

Nació en Salamanca el 25 de septiembre de 1906. Era amante de la patria grande y de su patria chica, que nunca olvidó y que cuando tenía ocasión visitaba, saboreando su arte y su ambiente. Sus primeros estudios los hizo en la casa salesiana de San Benito, uno de los primeros colegios de la España salesiana, hoy desaparecido. En sus conversaciones con frecuencia salían a relucir sus andanzas y gratos recuerdos de los salesianos que fueron sus profesores.

En 1934 se trasladó a Madrid, buscando más amplios horizontes donde desplegar su actividad de pintor de brocha gorda, sin dejar de hacer algunos pinitos con el pincel (algunas de estas obras se pueden contemplar en los pasillos de la casa de Deusto).

Un día el recuerdo de su colegio de San Benito surgió vivamente en su mente y lo condujo al colegio salesiano de Ronda de Atocha. Allí entabla amistad con don Filadelfo Arce, gran salesiano y gran artista, que aprovechando las cualidades del señor Prieto, le animó a formar parte del cuadro artístico de los antiguos alumnos. Este fue el primer paso. El segundo sería presentarse a don Modesto Bellido y manifestarle sus deseos de ser salesiano.

Inicia el noviciado en Mohernando en el año 1946, teniendo como padre maestro a don José Arce. No le fue fácil ponerse al nivel de los otros compañeros mucho más jóvenes que él. En más de una ocasión aparecía el hombre maduro, serio y exigente, mereciendo el sobrenombre de sargento.

Hizo su profesión y fue destinado a Arévalo, desempeñando el cargo de factótum y asistente. Muchos salesianos recuerdan que bastaba su mirada para ponerse firmes y también las carcajadas y buenos ratos que les hacía pasar cada domingo con sus actuaciones en el teatro, o la seriedad de sus interpretaciones de maestro en las obras dramáticas.

En 1954 fue enviado a Deusto, donde permaneció un solo curso, y pasó al colegio de Huérfanos de Ferroviarios de Madrid, recién inaugurado. Allí permaneció de 1955 a 1958. Luego volvió nuevamente a la casa de Deusto, donde estuvo durante 40 años.

En Deusto trabajaba sin descanso adecentando la casa. Después de la jornada de trabajo, le esperaba el teatro con sus ensayos, el estudio de papeles, la preparación de decorado y tramoya, en la que era un especialista. Su arte dramático alcanzó gran ascendiente entre alumnos y antiguos alumnos. Don Bosco decía que salir en las tablas era un premio. Aquí el premio y deleite para el público era cuando actuaba el señor Prieto.

Cuando le fueron fallando las fuerzas, estuvo al frente de la ropería, multicopista y biblioteca. Era un hombre ordenado y cumplidor. Durante los cuatro últimos años de su vida, su salud sufrió un progresivo deterioro. Murió santamente el día 21 de noviembre de 1994. Tenía 88 años, casi la mitad de ellos vividos como salesiano.