Prieto Justel, Eulogio

Eulogio Prieto Justel

Coadjutor (1904-1988)

Nacimiento: Castrocontrigo (León), 18 de septiembre de 1904
Profesión religiosa: Morón (Argentina), 31 de enero de 1943
Defunción: La Coruña, 19 de julio de 1988

Vio Eulogio la luz primera en Castrocontrigo (León) el día 18 de septiembre de 1904, en el seno de una familia cristiana. En 1927 marcha con algunos parientes a la localidad argentina de Mercedes, donde se dedicó a las labores del campo. En 1938 frecuenta el colegio salesiano del Sagrado Corazón de La Plata y solicita ingresar en la Congregación como coadjutor. Hace el aspirantado en Bernal y el noviciado en Morón, donde emite la profesión religiosa el 31 de enero de 1943.

Su actividad salesiana se desarrolla en las casas de formación de Bernal y de Morón. En todas ellas fue un verdadero factótum, a la vez que desempeñaba los cargos de sacristán, portero, ropero y ayudante del administrador. En medio de estas actividades, encontraba tiempo para dar catequesis de preparación a la primera comunión. Tanta y tan pluriforme actividad, cargado de sacrificio oculto, de generosidad permanente, solo podía tener su origen en un alma de gran piedad.

Permaneció en Argentina hasta 1977, en que regresó a España, integrándose en la comunidad de Don Bosco de La Coruña.

Don Eulogio no era un hombre hecho para la comodidad y el egoísmo, sino para el sacrificio y el servicio. Poseía una personalidad definida. Defendía con valor la verdad y el bien. Quienes lo conocieron coinciden en señalar también como rasgo característico su piedad salesiana. La santa misa y Jesús Sacramentado orientaban su vida. Participaba en cuantas misas podía. Dedicaba largas horas a rezar ante el sagrario y a los pies de María Auxiliadora. Hacía diariamente el viacrucis.

Tenía conciencia de hacer fecundos estos últimos años en que declinó su actividad laboral por medio de su oración frecuente y la oblación al Señor de sus sufrimientos y achaques provenientes de sus limitaciones físicas. Su situación se agravó en el mes de junio de 1988. Tuvo que ser internado en una clínica para asegurar la atención médica y allí permaneció casi un mes, hasta que se incorporó a la comunidad, donde estuvo en su habitación atendido por el cuidado de los hermanos. Murió pacíficamente el 19 de julio de 1988 a los 83 años de edad. Sus restos mortales descansan en el panteón salesiano del cementerio de La Coruña.