Rodríguez Pérez, Domingo

Domingo Rodríguez Pérez

Coadjutor (1859-1935)

Nacimiento: San Juan del Río (Orense), 8 de diciembre de 1859
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 8 de diciembre de 1904
Defunción: Vigo, 17 de julio de 1935

Nació el día 8 de diciembre de 1859 en San Juan del Río (Orense), en el seno de una familia muy humilde en bienes materiales pero muy rica en virtudes cristianas. Joven todavía, tiene que enfrentarse con las dificultades de la vida, con dedicación al sacrificado trabajo de afilador, en el que dio muestras de su laboriosidad y honestidad, las dos coordenadas de su vida itinerante.

Más tarde, renunciando a la penosísima vida nómada, abrió una pequeña tienda en la ciudad de Zamora, donde con su honestidad y buen hacer se ganó en seguida la confianza y simpatía de muchos clientes. Sus ratos libres los empleaba en leer libros espirituales y de devoción.

Y a los 45 años Dios lo llamó a la Congregación Salesiana. Pasó algún tiempo en la casa del Arenal de Vigo y en Villaverde de Pontones (Santander). El noviciado lo hizo en Carabanchel Alto, donde profesó el 8 de diciembre de 1904. De afilador pasó Domingo a desempeñar los cargos más humildes en varias casas de la inspectoría céltica.

En el año 1907, se encuentra ya como cocinero de la comunidad del colegio del Arenal de Vigo. En el año 1910 forma parte del personal que echó a andar el colegio de Orense. De 1921 a 1928 se le encuentra nuevamente en el Arenal y de allí pasó al colegio de San Matías, en el que se asentó definitivamente, hasta su muerte, en 1935.

Crecido desde joven en la soledad de los largos y solitarios caminos empujando su rueda de afilar, conservó durante toda su vida un carácter introvertido, reservado, lo que acrecentó con toda seguridad sus penas físicas y morales.

Sufrió mucho, rezó mucho, con sinceridad y con fe, viviendo intensamente la vida religiosa de piedad. Su pasión postrera fue oír el mayor número posible de misas.

Después de seis largos meses de penosa enfermedad, confortado con todos los auxilios espirituales, entregó su bendita alma al Señor en Vigo, el día 17 de julio de 1935, a los 75 años.