Esteban Roy Bóveda
Sacerdote (1927-2006)
Nacimiento: Sestao (Vizcaya), 10 de agosto de 1927
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1945
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 27 de junio de 1954
Defunción: Logroño, 17 de mayo de 2006
En el clima familiar cristiano que le tocó en suerte vivir surgió la vocación sacerdotal de Esteban y Valentín, su hermano, y de una hermana religiosa adoratriz. En el colegio salesiano de Barakaldo quedó prendado del espíritu de san Juan Bosco y del ambiente de familia que conseguían crear aquellos salesianos educadores. Siempre guardó un grato recuerdo de aquellos años y se consideró en todo momento con orgullo antiguo alumno de aquel colegio.
Hizo el noviciado en Mohernando y al final del mismo, el 16 de agosto de 1945, la profesión religiosa. Continuó en la misma casa los estudios de filosofía y fue enviado a hacer el trienio práctico en el colegio de Salamanca. Después de los estudios de teología en Carabanchel Alto recibió la ordenación sacerdotal el 27 de junio de 1954, y celebró la primera misa cantada el 11 de julio en la Iglesia de María Auxiliadora de Barakaldo.
Fue destinado a la casa salesiana de Deusto, que por muchos años iba a ser el lugar de su entrega y apostolado, dedicado especialmente a los alumnos de la escuela profesional. Desde Deusto acudía todos los días, en bicicleta, a la escuela de peritos industriales de Bilbao, para completar los estudios iniciados anteriormente durante los veranos en Béjar (Salamanca). Durante estos años, además de dedicar muchas horas a impartir clases de matemáticas y de ciencias, desempeñó el cargo de consejero escolar y secretario, y también acompañó como consiliario a la Asociación de Antiguos Alumnos.
En 1968 pasó a formar parte de la comunidad del filosofado de Logroño. A partir de entonces, y durante casi 20 años, fue un salesiano apreciado en las casas de formación, no solo por su dedicación a la docencia, sino por su buen carácter para crear comunidad. Acompañó (1972) a los estudiantes en su traslado a la casa de Urnieta (Gipúzcoa), impartiendo también clases a los salesianos coadjutores y aspirantes.
En 1981 se iniciaba la nueva presencia de los salesianos en Benín (África). Don Esteban conocía la lengua francesa, por eso se le pidió que fuera algún verano a ayudar en aquellas presencias.
Don Esteban fue un hombre de buen corazón, capaz de acompañar con bondad a las personas, de crear comunidad y sentido de familia con sus ocurrencias, su sentido del humor y sus poesías.
Disponible especialmente para atender al ministerio de las confesiones, fue constante en prestar este servicio diario en el seminario de Urnieta y en la casa de Urnieta-Pake Leku, donde se formaba un numeroso grupo de aspirantes y salesianos estudiantes de filosofía.
Los últimos 17 años de su vida estuvieron marcados por la enfermedad. En 2004 pasó a la residencia para salesianos mayores de Logroño, donde permaneció hasta su muerte, el día 17 de mayo de 2006, a los 78 años de edad.