Luis Rubuano
Sacerdote (1909-2002)
Nacimiento: San Fratello (Italia), 7 de enero de 1909
Profesión religiosa: Estoril (Portugal), 24 de septiembre de 1937
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 22 de junio de 1947
Defunción: Pedara (Italia), 2 de junio de 2002
Don Luis nació en San Fratello el 7 de enero de 1909 en una familia profundamente religiosa. Desde temprana edad sintió deseos de ser sacerdote, pero renunció a su aspiración por falta de salud. «De niño —confesó en el último año de vida—, sufrí de enfisema pulmonar y no sé cómo, a pesar de esta enfermedad, he llegado a la edad de 93 años: es un milagro del Señor».
Al terminar el servicio militar en Trapani (Italia), donde conoció a los salesianos, pidió a don Rinaldi ingresar en el aspirantado para coadjutores de Cumiana como coadjutor, pues pensó que por su edad no podría aspirar a ser sacerdote. Pero, animado por el director, fue enviado al aspirantado misionero de Gaeta y de allí marchó a Estoril (Portugal), donde hizo el noviciado, su primera profesión en 1937 y los estudios de filosofía.
En Lisboa (1941-1943) cumplió el tirocinio práctico, cursó la teología en Madrid y en 1947 fue ordenado sacerdote. Fue encargado del oratorio durante tres años, después administrador y a continuación fue destinado como director a la casa de Allariz (1954-1960), externado y aspirantado. Recordaba con gran alegría haber tenido entre los aspirantes a don Filiberto Rodríguez, miembro del Consejo General, regional para Bélgica sur, Portugal, Francia y España. Fue después durante un año director del colegio San Matías de Vigo (1960).
Se encontró muy bien en España; siempre recordaba el afecto, la bondad, la generosidad de la acogida, el entusiasmo de los españoles; recordaba con emoción haber compartido vida común con los hermanos encarcelados y martirizados durante la Guerra Civil española, elevados después al honor de los altares. Desde España recibió, hasta la víspera del día de su muerte, cartas llenas de recuerdos y gratitud de hermanos, antiguos alumnos y amigos.
El enfisema pulmonar que había sufrido siendo niño se acentuó por el clima húmedo de la zona. Fue entonces destinado a Sicilia, de clima más cálido.
Estuvo en Barcelona, Pozzo di Gotto, en San Luis de Messina, en el noviciado de Lanuvio, y durante 35 años estuvo en Messina y la casa de verano Gambarie de Aspromonte.
Al empeorar su salud, fue llevado a la enfermería inspectorial de Pedara. En el almuerzo de su 93 cumpleaños, dijo a los hermanos que solía rezar la oración hecha por el gran músico español Andrés Segovia el día de su 90 cumpleaños: «Señor, no soy digno aún de merecer el Paraíso, déjame un poco más de tiempo en esta tierra para poder merecerlo».
Pero el día 2 de junio de 2002, a los cuatro meses de su último cumpleaños, el Señor lo llamó a participar en la alegría de la Jerusalén celestial.
Con la muerte de Don Luis se perdía un hermano ejemplar, sacerdote y religioso de sólida espiritualidad, icono vivo de la fidelidad a los votos y de un intenso apostolado sacerdotal.