José Ruiz Cabello
Coadjutor (1909-1983)
Nacimiento: Puente Genil (Córdoba), 18 de diciembre de 1909
Profesión religiosa: San José del Valle, 8 de septiembre de 1927
Defunción: Sevilla-Trinidad, 11 de noviembre de 1983
Nacido en el pueblo cordobés de Puente Genil, recibe la gracia de formar parte de una familia fervientemente cristiana, con 17 hermanos, tres de los cuales fueron religiosos.
Realiza en las escuelas salesianas de Málaga los estudios primarios y el aprendizaje de sastrería. Cautivado por el ambiente del colegio y por el testimonio de los salesianos, quiso seguir su misma vida. Ingresa en el noviciado de San José del Valle, que coronó con la profesión religiosa el 8 de septiembre 1927.
Después de dos años de perfeccionamiento en Barcelona-Sarrià, ejerce su apostolado al frente del taller de sastrería, hasta su clausura en 1963 por falta de alumnos, en las siguientes escuelas profesionales: Sevilla-Trinidad, Cádiz, Las Palmas de Gran Canaria y Sevilla-Hogar de San Fernando. Desde 1963, a excepción del bienio 1969-1971 vivido en el aspirantado de La Palma del Condado como administrador, su morada será Sevilla: en Sevilla-Trinidad como corrector de imprenta; en el centro de estudios catequéticos, como secretario, y por último en la librería de la casa inspectorial, hasta que su enfermedad cardiaca le obligó a abandonar el trabajo y hacer vida de reposo.
Maestro sastre, siempre impecable, vestía y sabía vestir con severa y sencilla elegancia, reflejo de su personalidad humana y religiosa.
La entrega total a su vocación salesiana se reflejaba en el estilo de vida sencillo, en el cumplimiento de los consejos evangélicos, en el trato con las personas humildes, en la presencia entre los alumnos a través de los medios con que más fácilmente se llega a ellos, como los deportes, la música y el teatro, de los que fue excelente cultivador; en la sincera amistad que siguió conservando con sus antiguos alumnos, a los que recordaba con afecto, manteniendo con ellos correspondencia epistolar.
Las devociones al santísimo sacramento y a María Auxiliadora arraigaron profundamente en su corazón desde la infancia. En sus últimos apuntes anota como oración antes de entregarse al descanso:«Santo Ángel de mi guarda, corre veloz al Sagrario y déjale mi corazón a Jesús Sacramentado».
Su muerte, aunque imprevista, no fue improvisada. El corazón le falló, roto, agotado. Murió a consecuencias de un edema pulmonar agudo, causado por la afección circulatorio-vascular, que padecía desde tiempo atrás. Falleció en Sevilla el 11 de noviembre de 1983, a los 73 años.