Sánchez Aller, Ángel

Ángel Sánchez Aller

Sacerdote (1938-2016)

Nacimiento: La Coruña, 20 de junio de 1938
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1956
Ordenación sacerdotal: La Coruña, 28 de febrero de 1965
Defunción: Vigo, 29 de abril de 2016

Ángel nació en La Coruña el 20 de junio de 1938. Sus padres fueron Ángel Sánchez y M. Paz Aller. Era el mayor de cinco hermanos. Todos los que lo conocieron en sus primeros años afirman que era «un niño especial».

El primer contacto con los salesianos del que se tiene constancia es del 1 de septiembre de 1947, fecha en la que comenzó a estudiar en el colegio salesiano su primer año de bachillerato. En el colegio se distinguió, sobre todo, por su sencillez, su bondad y su inteligencia. Destacaba entre sus compañeros.

Terminado el bachillerato, quiso ser salesiano e ingresó en el noviciado de Mohernando en agosto de 1955 e hizo la primera profesión allí mismo el 16 de agosto de 1956. Los estudios de filosofía los realizó en Guadalajara y fue destinado a hacer el trienio práctico al colegio de Santander. Terminado el tirocinio práctico, pasó a estudiar teología en el estudiantado teológico de Salamanca. Su ordenación sacerdotal tuvo lugar en el colegio salesiano de La Coruña, del que había sido alumno, el 28 de febrero de 1965. En los años de formación se distinguió por su bondad, su sencillez y su serenidad en afrontar los problemas fundamentales. Tenía gran sentido del deber, organizado y metódico en el pensar y en obrar.

Se intuía ya desde entonces más como un hombre de consejo y acompañamiento espiritual que de gobierno. Por eso fue destinado como catequista a la Universidad Laboral de Zamora, donde ejerció su ministerio desde 1965 a 1973. Durante esos años no abandonó sus estudios y se licenció en Sociología en el Instituto Social León XIII de Madrid.

Nombrado en 1973 director del colegio de Vilagarcía de Arousa, ejerció el cargo solo durante un año y fue nombrado también director del Colegio Don Bosco de León (1974-1977), pasando seguidamente a la casa de La Fontana de León como jefe de residencia. Solo permaneció allí un año y fue destinado a Cambados (1977-1993), donde tuvo diversas encomiendas. En el curso 1993 se le envió a La Coruña, como vicario parroquial, simultaneando este ministerio con otras encomiendas en la comunidad. Su bondad, su sensibilidad por las necesidades de los demás, su delicadeza, con todos, su puntualidad en el cumplimiento del deber, su discreción y su profunda religiosidad hicieron que fuera muy estimado y querido por todos los que lo trataron en estos años.

En septiembre de 2014 fue destinado a la comunidad de María Auxiliadora de Vigo como encargado de ADMA, representante de la comunidad en la plataforma social de Teranga, colaborador de la parroquia y de las diversas capellanías y confesor. Siempre disponible y servicial.

En 2015 comenzó a hacerse evidente su precario estado de salud. Su estado fue empeorando manifiestamente. Él mismo hacía frecuentes alusiones a «la última pendiente hacia la muerte». Fue ingresado en el hospital y allí falleció el 29 de abril de 2016, a los 77 años. Su cuerpo fue trasladado a La Coruña y reposa en el panteón salesiano de dicha ciudad.