Sánchez Hernández, Evaristo

Evaristo Sánchez Hernández

Sacerdote (1906-1990)

Nacimiento: Sequeros (Salamanca), 17 de diciembre de 1906
Profesión religiosa: San José del Valle, 22 de febrero de 1928
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 15 de junio de 1946
Defunción: Úbeda (Jaén), 31 de octubre de 1990

Nació en la pequeña localidad salmantina de Sequeros, el 17 de diciembre de 1906. Al quedar huérfano, ingresó en el colegio-hospicio de la diputación provincial de Salamanca, establecimiento del que se marcha y se dedica a realizar diversos menesteres, entre ellos de golfillo, pastor de ovejas, herrero, forjador, paje de un título nobiliario, maletilla por las plazas de los pueblos, en corrales y dehesas…

Su suerte cambió cuando decide marchar al aspirantado salesiano de Cádiz. En 1927 ingresa en el noviciado de San José del Valle y emite su primera profesión el 22 de febrero de 1928. Allí mismo completa sus estudios de filosofía.

Realiza su tirocinio práctico en Ronda y en Utrera. Comienza sus estudios de teología en Carabanchel Alto (1934-1936), pero tiene que interrumpir los estudios por el estallido de la Guerra Civil.

Mientras, retoma su trabajo pastoral en Utrera, Alcalá de Guadaíra, Córdoba, Utrera y de nuevo en Córdoba.

Reemprende sus estudios de teología en Carabanchel Alto (1943-1946), con más madurez en años y en experiencia pastoral. Es ordenado en Madrid el 15 de junio de 1946.

Ya sacerdote, retoma su trabajo pastoral en el colegio El Castillo de Ronda como catequista y consejero, Alcalá de Guadaíra, Posadas, El Castillo de Ronda de nuevo, un año como director de la comunidad fundadora de la casa salesiana de Úbeda (1957-1958), un año en Ronda, un año también director de la comunidad fundadora en Teror y termina esta etapa de su vida en Córdoba (1960-1969), donde lleva adelante, además del trabajo de profesor cualificado de latín y de música, una interesante tarea cultural en el mundo de los toros, como crítico cualificado y apreciado en el mundo taurino en la ciudad de los califas.

Los últimos 20 años de su vida los pasará en Úbeda (1969-1990). Allí trabaja hasta su jubilación entre los antiguos alumnos, cultiva su afición taurina en los círculos de aficionados al mundo del toreo. Fue capellán titular de las plazas de Córdoba, Linares y Úbeda. Amigo de escritores y locutores de radio como Rafael Campos, Matías Prats Cañete…, se jactaba de haber tenido como alumnos a algunos protagonistas de la fiesta nacional: Isaías Vázquez, Espinosa de los Monteros, Juanito Belmonte, Manolete, etc.

En la clásica y conocida Enciclopedia de Cossío se le menciona en el apartado «coleccionistas taurinos», puesto que tenía una reconocida colección taurina, calificada como «valioso archivo-museo taurino». Se dijo de él: «El padre Evaristo es un hombre suficientemente querido y admirado en esta encantadora ciudad, ya que este sacerdote, con su sapiencia y su sacerdocio, ha servido para formar a tantos hombres de los que Úbeda siente legítimo orgullo» (Ángel del Arco). Y en la crónica de Federo lo califica como: «Es el cura que más sabe de toros, toreros, ganaderos, etc., y el que más corridas ha visto por todas las plazas de nuestra geografía provincial y fuera de ella» (cronista Federo). Úbeda le tiene dedicada una calle a su nombre, cerca del colegio.

Falleció en Úbeda (Jaén) el 31 de octubre de 1990, a los 83 años.