Santás Paredes, Joaquín

Joaquín Santás Paredes

Sacerdote (1927-1991)

Nacimiento: Taboadela (Orense), 13 de abril de 1927
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1947
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1956
Defunción: La Coruña, 13 de abril de 1991

Nació en el pueblo orensano de Taboadela el 13 de abril de 1927. Inició el aspirantado en Santander en 1942 y lo completó en Astudillo. Hizo el noviciado en Mohernando y la profesión el 16 de agosto de 1947. El primer año de estudios de filosofía lo realizó en el mismo Mohernando y el segundo, en Madrid-San Fernando.

El trienio lo pasa entre Cambados y Vigo-María Auxiliadora. Cursó los estudios de teología en Carabanchel Alto y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1956.

Fue durante dos años consejero del colegio de Vigo-María Auxiliadora y durante nueve años, trabajó en la Granja Escuela de Bastiagueiro (La Coruña) de la diputación provincial (1958-1967).

Pasó luego al colegio Calvo Sotelo de La Coruña (1967-1974). De aquí fue a estudiar durante dos años (1974-1976) teología pastoral a Madrid. Desde entonces, hasta su muerte, trabajó en el colegio de Orense, como coordinador de pastoral en EGB y profesor.

Joaquín no gozaba de buena salud. Abundantes medicinas, régimen alimentario especial y frecuentes visitas a los médicos fueron su inseparable compañía. Sin embargo, la delicada salud no fue obstáculo para atender a un doble frente de compromisos: las necesidades de las personas y hacienda familiar, y su tarea en el colegio, que no descuidó.

En alguna ocasión habló de su cansancio y debilitamiento general, sobre todo cuando la atención a sus familiares enfermos convertía su jornada en un ir y venir del colegio a casa y de casa al colegio.

En vista de que el mal no se detenía, es llevado a la Clínica Universitaria de Pamplona para ser atendido por especialistas afamados. Sin embargo, las esperanzas no corren parejas con los deseos. Joaquín entonces toma clara conciencia del proceso irreversible de la enfermedad y lo asume con admirable entereza de ánimo. Solo pide a Dios que el sufrimiento no sea largo. En el llavero que usaba había grabado esta leyenda: «Amar es hacer un pacto con el dolor».

Vuelve de Pamplona y a partir de agosto de 1990 reside en casa de sus hermanos de La Coruña. A diario acude al colegio para celebrar la eucaristía. Durante el proceso final de su enfermedad es cuidado por sus familiares y es frecuentemente visitado por los hermanos de las dos comunidades coruñesas. La intención de Joaquín era la de volver a la comunidad de Orense para acabar allí sus días. No pudo cumplir su deseo y murió en La Coruña el 13 de abril de 1991, a los 64 años de edad.

Fue siempre un hombre bueno y sencillo, accesible a todos, de vivencia espiritual profunda. La palabra piadoso se repite una y otra vez en las hojas de escrutinios. Confiaba en la oración y no solo rezaba, sino que enseñaba a rezar, animando talleres de oración. Ejerció el ministerio sacerdotal especialmente pasando largos ratos en el confesionario.

Las numerosas visitas que recibió durante su estancia en el hospital y la importante presencia de fieles en los funerales dejaron entrever el cariño y agradecimiento a quien se había hecho por ellos todo para todos.