Rosendo Sendino Ortega
Sacerdote (1931-2024)
Nacimiento: Astudillo (Palencia), 30 de marzo de 1931
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1949
Ordenación sacerdotal: Madrid, 22 de junio de 1958
Defunción: Vigo, 30 de diciembre de 2024
Rosendo había nacido en Astudillo el 30 de marzo del 1931, pueblo salesiano por excelencia, del que han salido decenas de vocaciones a la vida salesiana. La familia, formada por sus padres, Raimundo y María Pilar, se pude considerar también una auténtica “familia salesiana”: de ella surgieron tres salesianos, además de Rosendo, el salesiano sacerdote Jesús-Hermógenes y el salesiano coadjutor Raimundo. Y abundantes familiares cercanos, que pertenecieron y pertenecen a diversos grupos de la Familia Salesiana. Tuvo desde pequeño una fuerte orientación a la vocación sacerdotal, que vio claramente expresada desde el carisma salesiano, vivido ambientalmente, no solo en la casa salesiana de su propio pueblo, sino en la propia familia. Su trayectoria formativa y su posterior entrega a las distintas obediencias nos hablan de su disponibilidad y servicio vocacional.
En una familia de labradores, todos los hermanos aprendieron a colaborar en las tareas del campo y de la casa, al tiempo que se formaban en los salesianos de Astudillo, tanto en el colegio como en el Oratorio dominical: así lo hizo Rosendo desde el 1938. Ahí comenzó el periplo de su formación inicial a la vida salesiana: aspirantado en Arévalo; noviciado en Mohernando en el curso 1948-1949, y primera profesión el 16 de agosto de 1949.
Su primera experiencia como salesiano la desarrolla en Madrid-Colegio de San Fernando, y en Salamanca, en San Benito, donde hizo la profesión perpetua el 19 de julio de 1954. Comenzó en septiembre de 1954 sus cuatro años de sus estudios de Teología en Madrid-Carabanchel. Y recibió la ordenación sacerdotal de manos de Monseñor Juan Ricote en la iglesia de los Santos Ángeles Custodios de Carabanchel el 22 de junio de 1958.
Su vida como salesiano la ha desarrollado allí donde la obediencia le ha destinado: Cambados (1958-1959 y 1960-1965), Vigo María Auxiliadora (1959-1960), Allariz (1965-1966, 1967-1979 y 2001-2005), Celanova (1966-1967), León-Don Bosco (1979-1985 y 1995-2001), Ourense (1990-1995), Villamuriel (2005-2010), Coruña-Calvo Sotelo (2010-2017) y Lugo (2017-2018). Fue en Vigo-María Auxiliadora donde pasó los últimos años de su vida, procurando ser útil en lo que se le requería. De su disponibilidad hablan los diversos cargos que desarrolló: director, vicario, consejero, párroco, ecónomo…, en las diversas comunidades por las que pasó. Y siempre muy unido a su familia natural, a su pueblo de Astudillo, y a la Familia Salesiana en sentido amplio.
Sus hermanos de comunidad le recuerdan como un hermano bueno, de muy buen carácter, que se llevaba bien con todo el mundo, tranquilo y comprensivo con todo y con todos. Fiel a las obligaciones comunitarias de oración, convivencia y programación. Muy responsable y trabajador, aún en las sencillas encomiendas que tuvo hasta unos días antes de su muerte, y que cumplía con entrega total. Y todo ello, viviéndolo como lo sintió de pequeño: su sentirse sacerdote desde el carisma salesiano, que tenía profundamente arraigado.