Justiniano Septién García
Sacerdote (1925-1990)
Nacimiento: Santo Domingo de Silos (Burgos), 5 de septiembre de 1925
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1943
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 29 de junio de 1953
Defunción: Lugo, 28 de marzo de 1990
Justiniano nació el 5 de septiembre de 1925, en Santo Domingo de Silos (Burgos), justo al lado del monasterio benedictino. De los 13 hermanos, tres se hicieron salesianos.
Comenzó el aspirantado en el año 1939 e hizo el noviciado en Mohernando, donde profesó el 16 de agosto de 1943. Tras hacer filosofía, es destinado como trienal a la casa de Bilbao-Deusto.
De 1949 a 1953 hace sus estudios de teología en Carabanchel Alto y es ordenado sacerdote el 29 de junio de 1953. Un día antes terminaba sus ejercicios espirituales y entre sus propósitos destacaba los siguientes:
– «Vital importancia a la Eucaristía: preparación, celebración y acción de gracias».
– «Total disponibilidad para la predicación y para cualquier tipo de ministerio».
– «Como educador: asistencia, celo sacerdotal, paciencia, prudencia, buenos modales, pero mucha constancia».
Su primer destino como sacerdote es la Universidad Laboral de Zamora, en la que permaneció cuatro años, como consejero profesional de la sección de internos y, posteriormente, administrador.
En septiembre de 1957, la obediencia lo destina a la casa seminario de Cambados. A partir de esta etapa, va alternando los cargos de director y administrador: 1963-1969, director en el Colegio-Hogar de Vigo; 1969-1972, administrador del centro de Huérfanos de Ferroviarios de León. En 1972, se le encomienda la dirección del Colegio-Hogar del Naranco, dependiente de la diputación provincial de Oviedo. A él le tocó la difícil y delicada tarea de cerrar este centro en 1987. De 1987 a 1989, lo encontramos de vicario y administrador en Valladolid.
Su salud era más precaria de lo que aparentaba. Tenía cálculos en el riñón, tensión alta y el estómago delicado. Pero no se quejaba y procuraba disimular los días o momentos de fuertes molestias.
El curso 1989-1990, último de su vida, fue destinado como administrador a la casa de Lugo. Su estancia en el nuevo destino fue corta. El día 26 de marzo de 1990 a las cinco de la tarde, al comenzar la clase de lengua con los chicos de 7º de EGB, sufrió un derrame cerebral. Tuvo que abandonar la clase y ser trasladado rápidamente a la residencia de la Seguridad Social de Lugo. Dos días después, entre el dolor y la consternación de la comunidad educativa, dejaba este mundo a los 64 años y entraba definitivamente en los brazos del Padre.
Fue un salesiano de gran espíritu de piedad, centrado en sus tres grandes amores: Jesús Eucarístico, María Auxiliadora y Don Bosco. Destacaban en él la alegría y el optimismo, la atención y delicadeza en el trato, su equilibrio y serenidad ante las situaciones complicadas de la vida.