Sabino Unzueta Guerecaechevarría
Sacerdote (1932-2020)
Nacimiento: Mañaria (Bizkaia), 25 de mayo de 1932
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1954
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 14 de abril de 1963
Defunción: Bilbao, 4 de octubre de 2020
En el pequeño pueblo de Mañaria y en el seno del matrimonio cristiano formado por Manuel y Josefa, nació Sabino Unzueta el día 25 de mayo de 1932.
No fue mucho el tiempo que la familia estuvo por Mañaria, pues se trasladó a Otxandio, municipio más grande, de la misma provincia de Bizkaia.
En Otxandio inició sus estudios hasta que, en septiembre de 1948, ingresó como alumno interno en el colegio de los salesianos, en Deusto-Bilbao, para estudiar formación profesional que finalizó como maestro mecánico en 1952.
Decidió ser salesiano y marchó a Arévalo para continuar, durante un año, los estudios y seguir progresando en la vocación.
El 15 de agosto de 1953 fue a Mohernando para hacer el noviciado que finalizó con la primera profesión religiosa el día 16 de agosto de 1954. De aquí pasó a Guadalajara para continuar con los estudios de filosofía. El tirocionio práctico lo realizó en Deusto, pasando después a cursar los estudios de Teología primero en Carabanchel y después en Salamanca, donde fue ordenado sacerdote el 14 de abril de 1963.
Ordenado sacerdote fue destinado al colegio Ciudad Laboral Don Bosco, de Rentería, como jefe de talleres y en donde sacó el título de Ingeniero mecánico. Después de cinco años en Rentería fue enviado al colegio San José Obrero de Urnieta como catequista. Al año siguiente (1969) asumía el cargo de director del mismo y al finalizar el primer trienio como director, la obediencia le destinó a Salesianos-Deusto también como director (1972-1978).
Finalizado el sexenio como director, permaneció en Deusto con el cargo de consejero escolar, cargo en el que permaneció hasta el año 1987 en que, sin cargo, continuó en el mismo colegio durante cuatro años más, pues durante los siete siguientes fue vicario del director hasta 1998. Al finalizar como vicario se mantuvo, sin cargo, en el colegio, donde permaneció hasta su muerte.
Aunque su salud se venía deteriorando, él se mantenía optimista y trataba de alegrar la vida de los demás. Finalmente, aquejado de un fuerte dolor, fue intervenido de una apendicitis perforada, pero en el postoperatorio comenzó a desarrollarse un fallo multiorgánico que le llevó a la muerte.
Sabino, fue una persona de muy buen carácter, siempre de buen humor, alegre y sufrido, amigo fiel, procuraba no molestar a nadie. Fue también un gran salesiano, con un gran amor a María Auxiliadora y a Don Bosco. Su preocupación diaria era la Eucaristía y el rezo del oficio divino. Un gran animador, que con su sorprendente voz animaba tanto las celebraciones religiosas como los encuentros festivos con salesianos y amigos.
Ha dejado en todos un gran recuerdo y un gran ejemplo.