Vargas Márquez, Enrique

Enrique Vargas Márquez

Sacerdote (1940-2013)

Nacimiento: Carmona (Sevilla), 9 de julio de 1940
Profesión religiosa: San José del Valle, 18 de septiembre de 1959
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 12 de abril de 1969
Defunción: Sevilla, 12 de abril de 2013

Nació el 9 de julio de 1940 en Carmona (Sevilla) en el seno de una familia humilde y trabajadora, formada por su padre, Antonio, jornalero, su madre, Micaela, y siete hijos. Enrique era el sexto.

Ingresó en la casa salesiana de Carmona el 1 de octubre de 1951. Se enamoró rápidamente del estilo jovial y cercano de los salesianos y pidió ingresar en el aspirantado de Cádiz.

En 1958 ingresa en el noviciado de San José del Valle y el 18 de septiembre de 1959 emite su primera profesión religiosa. Allí cursa los estudios filosóficos. El tirocinio práctico lo realiza en Utrera (1962-1965) y estudia teología en Sanlúcar la Mayor (1965-1969). El 12 de abril de 1969 es ordenado sacerdote en Sevilla por monseñor José María Bueno Monreal.

De 1973 a 1976 estudia en el colegio mayor oriental de Salamanca, donde obtiene la licenciatura de Filosofía y Letras, en la especialidad de Pedagogía.

Durante toda su vida salesiana, desarrolló su misión en estas casas salesianas: La Palma del Condado (1969-1970), como formador de aspirantes; Utrera nuevamente (1970-1973), como profesor; Huelva (1976-1977), como director de la casa en una época difícil; Utrera (1978-1984), como jefe de estudios; Triana en Sevilla (1984-1991), un primer trienio como jefe de estudios y un segundo como director; casa inspectorial de Sevilla (1991-1996), como director de la comunidad y vicario del inspector; Utrera por tercera vez (1996-2002), como director; Cádiz (2002-2005), como director; colegio mayor de Sevilla (2005-2009), donde vuelve a vivir el ambiente de internado como director; Triana en Sevilla de nuevo (2009-2012), como vicario de la comunidad, párroco y en el último curso, 2011-2012, ejercerá de director. Finalmente, en Alcalá de Guadaíra (2012-2013), como director.

Al poco de comenzar este último mandato, notó los primeros síntomas de la enfermedad que lo llevaría a la muerte. Pudo disfrutar de la presencia de las reliquias de Don Bosco ante las que rezó intensamente en la vigilia pidiendo al Señor que se cumpliera su voluntad. Falleció en Sevilla el 12 de abril de 2013, con 72 años.

Responsable y trabajador. Hombre de corazón, sencillo y bondadoso. Educador vocacionado. De carácter abierto, comunicativo y siempre dispuesto a colaborar. Gran devoto de María Auxiliadora y de Don Bosco.