Luis Zanón Bavato
Coadjutor (1932-2009)
Nacimiento: Trebaseleghe-Padua (Italia), 22 de junio de 1932
Profesión religiosa: Villa Moglia-Chieri (Italia), 16 de agosto de 1949
Defunción: Castelo de Godego-Treviso (Italia), 20 de febrero de 2009
Luis, como quiso ser llamado desde su larga estancia en España, nació en Trebaseleghe, provincia de Padua (Italia) el 22 de junio de 1932. Sus padres fueron Giacomo Zanon y Graziosa Bravato.
A la edad de 13 años entró en el colegio salesiano de Mirabello Monferrato como aspirante salesiano. Fue admitido como coadjutor en el noviciado de Villa Moglia (Chieri), donde profesó el 16 de agosto de 1949. Pasó inmediatamente al instituto misionero Conti Rebaudengo de Turín, donde aprendió el oficio de sastre.
En 1951 fue enviado a España, donde vivió desde 1951 a 1988. Fue la etapa más significativa de su vida salesiana. Gustó y asimiló la lengua y la cultura de nuestro país y se sintió plenamente identificado con sus gentes. Incluso durante sus años de estancia en la Casa General de Roma-La Pisana, siempre formaba parte del grupo de españoles allí residentes.
De los años vividos en España, la mayor parte los pasó en el colegio salesiano de San Fernando de Madrid (1951-1980) como educador y maestro cualificado, pues además de sastre había obtenido los títulos de maestro industrial y profesor de educación física. La comunidad del colegio estaba compuesta por unos 40 salesianos, con una mayoría de coadjutores bien cualificados, que dieron gran prestigio a los talleres del colegio-hospicio de la diputación de Madrid. Luis empleó en la educación de los chicos allí internados, huérfanos o descuidados por sus familias, todas sus buenas dotes de educador: era trabajador bien cualificado, exigente, severo, pero comprensivo y cercano, atento a la situación particular de cada uno, en general bastante difícil. Quería y era querido por sus alumnos.
Cuando los salesianos tuvieron que abandonar el colegio, Luis marchó primero a la casa de Carabanchel Alto (1980-1982), después al colegio de Domingo Savio también de Madrid (1982-1987) y finalmente al de Ciudad Real (1987-1988). En 1988 fue llamado a la Casa General de Roma-La Pisana, como adjunto al departamento de economía y de administración hasta el año 2004 y desde este año hasta 2009 en los servicios generales, donde prestaba con puntualidad y plena disponibilidad los servicios que requerían los numerosos hermanos que allí moraban. Era un religioso piadoso, exigente en su vida de piedad, ordenado y metódico.
Hacia la mitad del año 2008 comenzó a sentirse mal y, tras múltiples análisis, se descubrió que padecía una esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad degenerativa y progresiva del sistema nervioso. No tenía remedio y en 2009, con harto sentimiento suyo y de todos, tuvo que ser llevado a la casa de enfermos de Castello di Godego-Treviso (Italia), cercana al pueblo donde vivía una hermana suya. Allí pasó los últimos meses de su vida. Fueron meses muy duros para él, que veía cómo su enfermedad se agravaba sin remedio, hasta impedirle poder comunicarse con los demás. En su mesilla de noche tenía el crucifijo de misionero, que le había sido impuesto por el rector mayor don Ricaldone, al que ofrecía sus muchos sufrimientos por la salvación de las almas, que había sido siempre su ideal desde que entró en el instituto misionero de Turín. Murió serenamente el 20 de febrero de 2009, a los 76 años de edad.